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La misión de la ONU en República Centroafricana investiga nuevas denuncias de abusos sexuales

La misión de la ONU en República Centroafricana (MINUSCA) ha confirmado la apertura de nuevas investigaciones por presuntos abusos sexuales a menores y ha subrayado que no habrá impunidad para los responsables de delitos que "traumatizan de por vida a personas vulnerables".
El mes pasado, una comisión independiente acusó a Naciones Unidas y a sus agencias de irregularidades en la respuesta a las denuncias de abusos que habrían sido cometidos en 2013 y 2014 por miembros de la fuerza de paz internacional.
La MINUSCA ha confirmado este martes en un comunicado que "está investigando nueva denuncias" relativas a "explotación y abusos sexuales" y otras irregularidades que implican a efectivos bajo órdenes de la ONU y a fuerzas internacionales en Bangui. La nota no aclara cuántos uniformados podrían estar implicados.
El enviado de la organización a República Centroafricana, Parfait Onanga-Anyanga, ha subrayado que aplicará una política de "tolerancia cero", sin impunidad para los "autores o cómplices de delitos que traumatizan de por vida a personas vulnerables y que empañan la identidad de las fuerzas de paz, el honor de su país, y la bandera de la ONU".
"La boina o casco azul que lleváis representa esperanza para la población vulnerable de República Centroafricana", ha subrayado Onanga-Anyanga, que se ha visto con responsables de la MINUSCA y ha entablado ya conversaciones con el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos para revisar las prácticas de conducta. "No hay lugar en las fuerzas de paz para quienes traicionan la confianza de la gente a la que debemos ayudar", ha advertido.
INVESTIGACIONES Y MEDIDAS
Al margen de las investigaciones emprendidas por Naciones Unidas, Onanga-Anyanga también ha instado a las autoridades centroafricanas y a los países implicados en la MINUSCA a realizar sus propias pesquisas de forma "inmediata" para esclarecer lo ocurrido.
El objetivo es que "toda la familia de la ONU" colabore para depurar responsabilidades. Durante la última semana, miembros del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) se han reunido con cuatro de las supuestas víctimas y promueve la atención médica y psicológica para las niñas afectadas.
Entre las medidas planteadas por la ONU figura la formación de una brigada policial para identificar a los responsables e iniciativas para evitar que este tipo de abusos vuelvan a producirse. La MINUSCA también quiere dotar de protección a quienes denuncien los delitos.