Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La ONU advierte de que los cientos de residentes de Rajine se han quedado sin ayuda tras los últimos ataques

La Oficina Para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCAH) ha advertido este miércoles de que cientos o miles de personas residentes en el estado birmano de Rajine se han quedado sin ayuda humanitaria a causa de los últimos ataques armados contra la ONU y las ONG presentes en la zona.
"La asistencia vital a los desplazados en las localidades aisladas y las comunidades de Rajine se ha visto seriamente alterada. La entrega de agua, medicinas, comida y protección son de especial preocupación", ha indicado el organismo a través de un comunicado.
En el mismo, ha detallado que la ONU está trabajando con las autoridades birmanas para garantizar que se dan las condiciones para permitir a las organizaciones humanitarias retomar sus operaciones antes de los ataques en la capital del estado, Sittwe, que provocaron daños en decenas de instalaciones y el desplazamiento de 170 trabajadores humanitarios.
"Lo que pasó la semana pasada en Sittwe no fue sólo un ataque contra las organizaciones internacionales, sino un ataque contra toda la respuesta humanitaria en Rajine", ha sostenido la coordinadora humanitaria de la ONU en Birmania, Renata Dessallien.
"Hemos tenido discusiones constructivas con las autoridades birmanas, que nos han asegurado que satisfarán sus obligaciones internacionales para garantizar la seguridad del personal humanitario", ha dicho.
Asimismo, ha recalcado que la prioridad es "trabajar con el Gobierno para establecer las condiciones que permitan a mil trabajadores volver a sus puestos y ayudar a las personas vulnerables de todas las comunidades".
El estado de Rajine ha sufrido un aumento de la violencia durante los últimos meses. Este estallido se ha producido en el marco de la realización de un nuevo censo que se teme que pueda generar un aumento del conflicto entre budistas y musulmanes.
Desde junio de 2012 se han sucedido numerosos episodios de violencia protagonizados por budistas birmanos contra musulmanes rohingya, que han provocado que decenas de miles de personas hayan tenido que huir de sus hogares.
EEUU MUESTRA SU PREOCUPACIÓN
Este mismo miércoles, el Gobierno estadounidense ha pedido a las autoridades birmanas que cancelen las restricciones de viaje al personal de la ONU y otras ONG internacionales para permitirles continuar sus trabajos en Rajine.
El Departamento de Estado ha expresado su "gran preocupación" ante lo que ha descrito como "una crisis humanitaria" en el estado y los ataques violentos por parte de turbas contra las oficinas de Naciones Unidas y otros grupos humanitarios.
"Pedimos al Gobierno que rescinda las restricciones de viaje y facilite las autorizaciones necesarias para Naciones Unidas y el resto de ONG para que puedan retomar sus trabajos en favor de la gente vulnerable de Rajine", ha indicado.
En su comunicado, el Departamento ha solicitado además a las autoridades birmanas que "den pasos significativos para garantizar la seguridad de todos los trabajadores humanitarios y residentes de Rajine".