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La ONU critica la lenta aplicación del acuerdo de paz firmado en 2015 en Malí

El representante de la Secretaría General de Naciones Unidas para Malí, Mahamat Salé Annadif, ha criticado este jueves la lenta aplicación del acuerdo de paz firmado en 2015, recalcando que la situación en el país "sigue siendo muy precaria".
"A un año de la firma del acuerdo de paz, queda claro que ninguno de sus signatarios está satisfecho con el paso que lleva su aplicación. Es muy difícil de entender esta lentitud", ha valorado.
Annadif, quien asumió el cargo en enero de 2016, ha recalcado que la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de Naciones Unidas en Malí (MINUSMA) mantiene su compromiso de ayudar a la paz en el país, si bien ha resaltado que "incumbe a las partes honrar sus compromisos".
En este sentido, ha dicho que la situación de seguridad ha empeorado "de forma dramática" en las últimas semanas, recordando que entre enero y mayo de este año han muerto 19 'cascos azules' en atentados, doce de ellos en ese último mes.
Pese a ello, Annadif ha reconocido que existen "algunas señales de esperanza" con respecto a la situación vigente en el país en 2012, entre ellas el cese de las hostilidades por parte de todos los signatarios del acuerdo de paz.
El documento acordado en Argelia en marzo de 2015 propone dotar de más competencias a la parte septentrional de Malí, la creación de una fuerza de seguridad regional y un plan de desarrollo. Sin embargo, queda pendiente de un debate nacional la identidad política del Azawad.
En juego está la paz de Malí, pero también la seguridad regional, toda vez que la inestabilidad en la zona norte sirvió de caldo de cultivo para que se convirtiese en bastión de grupos yihadistas.
Francia lanzó en 2012 una intervención militar para contener esta amenaza, que llegó incluso a poner en riesgo el control del país, después de que varias milicias islamistas secuestraran un levantamiento independentista tuareg y avanzaran hacia el sur del país.