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La ONU teme que el balance de muertos "sea mucho mayor" de 1.000 tras sus avances en las zonas situadas

La Misión de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS) ha advertido este viernes de que, tras sus avances en las zonas sitiadas en el país en el marco del conflicto desatado hace alrededor de un mes, teme que la cifra de fallecidos "sea mucho mayor" que el balance de mil muertos facilitado previamente.
El 26 de diciembre, diez días después del inicio de la crisis, la misión indicó que alrededor de mil personas podrían haber muerto en los combates. "Dicha cifra se basó en la monitorización inicial y en las investigaciones llevadas a cabo en Yuba y otras localidades más estables a las que se tuvo acceso", ha argumentado.
Sin embargo, la UNMISS ha destacado que, tras otras dos semanas de violencia, existen "claros indicativos" de que el balance podría ser muy superior, si bien ha matizado que no está en posición de establecer o verificar el número exacto de víctimas.
Así, ha recordado que el jueves, el jefe de operaciones de paz de la ONU, Herve Ladsous, sostuvo que, "pese a que no se puede dar un balance final, se sabe que será sustancialmente superior al de mil muertos".
La UNMISS ha revelado además que durante sus investigaciones en Bentiu y Malakal se han recabado acusaciones de atrocidades por parte de las fuerzas antigubernamentales contra la población civil, incluyendo ejecuciones, torturas, violencia sexual y asesinatos de corte étnico.
El pasado viernes, el presidente sursudanés, Salva Kiir, ofreció una tregua a los rebeldes y la liberación de ocho de los once dirigentes políticos detenidos por su presunta implicación en el golpe de Estado.
En respuesta, el exvicepresidente y líder de los sublevados Riek Machar ha exigido la liberación de los dirigentes políticos encarcelados como condición para acceder a negociar un alto el fuego. El presidente Kiir destituyó a Machar en julio y le acusa de intentar un golpe de Estado, mientras que éste asegura que Kiir está acabando con todos sus rivales políticos.