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La ONU subraya que la elección del nuevo presidente interino es "crucial" para la estabilidad

Naciones Unidas ha subrayado este lunes que al "rápida elección" del nuevo presidente interino de República Centroafricana (RCA), Alexandre-Ferdinand Nguendet, es "crucial" para la estabilidad del país, al tiempo que ha recalcado la necesidad de iniciar un proceso de reconciliación entre las comunidades cristiana y musulmana tras los últimos enfrentamientos, que se han saldado con la muerte de miles de personas.
"El perfil del nuevo jefe de Estado puede ayudar a restaurar la esperanza", ha valorado el representante especial de Naciones Unidas para el país, Babacar Gaye. En sus primeras declaraciones tras la salida del poder del presidente Michel Djotodia y el primer ministro Nicolas Tiangaye, Gaye ha indicado que la comunidad internacional deberá apoyar a las nuevas autoridades "en el camino hacia unas elecciones libres, creíbles y democráticas".
Asimismo, ha expresado su confianza en que el calendario de transición será respetado, y ha agregado incluso que los tiempos podrían acortarse. "La esperanza está al alcance, pero aún no está en nuestras manos", ha remachado Gaye.
En virtud de la carta de transición, Nguendet presidirá el país un máximo de dos semanas hasta que el Consejo Nacional de Transición (CNT) elija a un presidente interino que lleve al país a la celebración de elecciones, previstas para antes de finales de este año.
Este mismo lunes, el mandatario interino ha anunciado el despliegue de cientos de soldados adicionales en la capital, Bangui, con la orden de disparar a los alborotadores en un intento por poner fin a meses de violencia.
Los enfrentamientos, ataques a mezquitas y saqueos de tiendas propiedad de musulmanes han persistido en Bangui desde la renuncia de Djotodia, que llegó al poder el pasado marzo a raíz del golpe de Estado de la coalición rebelde Séléka, integrada principalmente por musulmanes.
Los antiguos rebeldes de Séléka han seguido cometiendo abusos y saqueos durante estos meses contra la población mayoritariamente cristiana del país, lo que provocó la aparición de milicias de autodefensa bautizadas 'antibalaka' (anti machetes, en la lengua local).