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Un panel de la ONU llama a la remodelación urgente del sistema alimentario mundial

Mejor dieta y potenciar la relación entre campo y ciudad, entre las medidas recomendadas
Un panel de expertos mundiales en recursos de Naciones Unidas recomienda una "remodelación urgente e integral" del sistema alimentario mundial para combatir el hambre, mejorar la eficacia en el aprovechamiento de los recursos y detener el daño medioambiental.
El llamado Panel Internacional para los Recursos -- que aglutina a 34 científicos de talla internacional, más de una treintena de gobiernos bajo el Programa Mundial de Alimentos de la ONU -- considera que ya es hora de que la Humanidad adopte otra perspectiva a la hora de cosechar, procesar, comerciar, transportar, almacenar, vender y consumir alimentos.
El Panel se muestra tajante. Los actuales sistemas son "ineficaces e insostenibles". Son responsables del 60 por ciento de la actual pérdida de biodiversidad, del 24 por ciento de las emisiones globales de gases nocivos, de la sobreexplotación del 20 por ciento de los acuíferos del mundo y de la sobrepesca del 24 por ciento de la población marina.
A pesar de estos porcentajes, el panel recuerda que más de 800 millones de personas pasan hambre en todo el mundo; que más de 2.000 millones presentan alguna deficiencia elemental (vitamina A, yodo, hierro y zinc) y que otras tantas padecen obesidad o sobrepeso. Es una tendencia que no hará sino aumentar en los próximos años, conforme aumente la población mundial y, con ella, la demanda de alimentos.
Para combatir estos problemas, el IRP plantea un nuevo sistema basado en tres principios: un bajo impacto medioambiental, aprovechamiento sostenible de energías renovables y uso eficaz de todos los recursos disponibles; principios que se articulan en 12 recomendaciones, comenzando por poner punto y final al desperdicio de alimentos.
"Tenemos el conocimiento y las herramientas para alimentar a toda la población del mundo al tiempo que minimizamos el daño al medio ambiente", ha declarado el director ejecutivo del Programa para el Medio Ambiente de Naciones Unidas, Achim Steiner. "Pero el medio ambiente no es el único beneficiario de este sistema: un consumo más sostenible será el pilar fundamental para la salud de la Humanidad y para alcanzar el objetivo final de terminar con el hambre en el mundo", ha aseverado.
POR UN SISTEMA MEJOR
El Panel recomienda como primera medida inmediata la reducción de la cantidad de comida desperdiciada. Los seres humanos tiramos aproximadamente un tercio de la comida producida para nuestro consumo cada año. Un total de 1.300 millones de toneladas. Y, cada año, los habitantes de los países ricos desperdician casi tanta comida (222 millones de toneladas) como la producción neta entera del África Subsahariana (230 millones de toneladas).
Otra medida es el incremento de la conexión. No solo una conexión entre el mundo rural y los centros urbanos -- en especial en países en vías de desarrollo, donde "actores urbanos" como los supermercados pueden invertir en cadenas rurales de suministro y mejorar el nivel económico de los pequeños agricultores-- sino entre consumidores urbanos, a los que hay que informar mejor sobre cómo se produce la comida y cómo llega a su plato.
El panel, además, recomienda "desacoplar" la producción de comida del impacto medioambiental que genera, a través por ejemplo de la eliminación de "subsidios dañinos", como los que reciben los combustibles fósiles, que solo acaban "incentivando la producción y las prácticas insostenibles".
Otro aspecto a mejorar: la dieta. El aumento de la riqueza en los países desarrollados ha acabado generando un grave problema de obesidad. La gente consume ahora alimentos que necesitan de la explotación intensa de los recursos -- carne, pescado, fruta, vegetales, alimentos que llegan a nuesta mesa tras un intenso proceso --. El sedentarismo que domina nuestras vidas ha contribuido al aumento de peso indivudual de la población.
Esto ha generado la estimación de que el consumo de carne de pollo aumentará un 20 por ciento en los próximos 10 años. La carne de cerdo y de vacuno hará lo propio en un 14 por ciento.
CÓMO MEJORAR LOS RECURSOS
El informe del panel estima que, de aplicarse estas medidas, el sistema alimentario mundial podría mejorar la eficiencia de la gestión de recursos en un 30 por ciento.
Una mejor producción de cosechas. Sistemas de pastoreo más productivos. Una cadena alimentaria con más nutrientes a partir de mejores fertilizantes y comida para animales a partir de nuestros desperdicios reciclados. Sistemas agrícolas menos invasivos, una dieta mejor. Una vida mejor.
De lo contrario, "la degradación de la tierra, el vaciado de los acuíferos y la contaminación medioambiental terminará por reducir la producción de comida en un futuro", advierte el informe. "No solo los sistemas de los que depende nuestra seguridad alimentaria, sino de los sistemas de los que depende nuestro mundo", concluye.