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La OSCE afirma que las elecciones generales han estado marcadas por las divisiones étnicas

La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) ha afirmado este lunes que las elecciones generales celebradas el domingo en Bosnia y Herzegovina han estado marcadas por las divisiones étnicas y los pocos avances respecto a los acuerdos de paz de Dayton, firmado en 1995.
Así, el director de la misión del organismo en el país, Roberto Battelli, ha advertido de que "la falta de voluntad política para dejar atrás los acuerdos de Dayton evita que el país se aleje de sus divisiones interétnicas para avanzar hacia un progreso real".
Por su parte, el presidente de la Asamblea Parlamentaria de la delegación del Consejo de Europa, Tony Kox, ha dicho que "la creciente desconfianza en el funcionamiento de las instituciones democráticas pone en peligro el futuro del país", según ha informado la cadena de televisión británica BBC.
Las palabras de los observadores internacionales llegan en medio del escrutinio de la votación, que apunta a una victoria de los candidatos nacionalistas a la Presidencia tripartita de Bosnia y Herzegovina.
Con el 92 por ciento del recuento, Bekir Izetbegovic --actualmente en el cargo-- encabeza la carrera para lograr el asiento bosniaco de la Presidencia, mientras que Dragan Covic lo hace para el asiento croata.
Por su parte, Zeljka Cvijanovic marcha en cabeza para lograr el asiento serbio, si bien el también nacionalista Mladen Ivanic no se encuentra lejos y aún podría protagonizar un vuelco antes de la finalización del escrutinio.
El sistema de gobierno de Bosnia es uno de los más complejos y enrevesados del mundo. Su sistema electoral divide a la población en tres etnias: bosniacos (musulmanes), serbobosnios (ortodoxos) y bosniocroatas (católicos), o simplemente en bosniacos, serbios y croatas. Tanto candidatos como votantes tienen que estar empadronados en una de estas tres etnias, llamadas por la Constitución "naciones constituyentes".
De esta manera, un serbio no puede votar por un candidato croata o musulmán. Solo se puede pertenecer a uno de estos tres grupos. Si hubiera un matrimonio entre un serbio y una croata, sus hijos tendrían que elegir a cuál de las dos etnias pertenecen.
Esta controvertida división provoca que la Presidencia de la República sea tripartita, es decir, hay tres copresidentes, uno para cada nación constituyente. La Presidencia es quien, tras las elecciones, propondrá un candidato a jefe de Gobierno que deberá someterse luego a una investidura parlamentaria.
EL SISTEMA PARLAMENTARIO
El proceso de elección de la Presidencia es muy enrevesado, pero el sistema parlamentario no se queda atrás. La Constitución establece un Parlamento dividido en dos órganos: la Cámara de los Representantes y la Cámara de los Pueblos.
La primera distribuye sus escaños entre las dos entidades territoriales del país: la Federación de Bosnia y Herzegovina, que cuenta con una mayoría bosniaca y croata, y la República Srpska, mayoritariamente serbia. Por su parte, la segunda cámara solo cuenta con quince parlamentarios, cinco para cada una de las tres naciones.
Este complejo sistema administrativo es fruto de la historia de este país. Al acabar la Guerra Fría, se produjo la disolución de Yugoslavia a lo largo de la década de los noventa. El proceso, que ya había empezado por las independencias de Eslovenia y Croacia por el oeste, fue resuelto a base de guerras.
Dada la composición étnica de este país, el conflicto bélico en Bosnia se convirtió en una forma de limpieza racial. Los Acuerdos de Dayton, firmados en 1995, pusieron fin a la guerra. En ellos se pactó una constitución democrática que dividió el nuevo estado en dos entidades.