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La OTAN pide a Rusia que "deje de ser parte del problema y comience a ser parte de la solución"

Rasmussen defiende una mayor cooperación entre la fuerza de reacción de la OTAN y los grupos de combate de la UE
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, ha defendido este martes que "Rusia debería dejar de ser parte del problema y comenzar a ser parte de la solución" en la crisis ucraniana, un episodio que cree que debe servir de recordatorio sobre la necesidad de invertir en seguridad.
"Rusia debería dejar de ser parte del problema y comenzar a ser parte de la solución", ha afirmado el danés en su cuenta de Twitter tras reiterar su "profunda preocupación por la situación en Ucrania", tanto por la continuidad de la violencia de "pequeños grupos separatistas" en el este de Ucrania como por "la presión militar de Rusia en la frontera de Ucrania".
"Esta crisis es una llamada de atención para todos en Europa. Ya no podemos dar por hecha la seguridad. Tenemos que invertir en ella si queremos preservarla", ha avisado antes de participar en una reunión con los ministros de Defensa de la UE en Luxemburgo en la que discutirán la implicación de la intervención militar rusa en Ucrania para las capacidades militares de los europeos.
Rasmussen lleva ya tiempo instando a los países de la UE a revertir la tendencia de los recortes en Defensa por la necesidad de equilibrar el peso de la carga entre Estados Unidos y el resto de aliados, pero ahora cobra una nueva dimensión tras la crisis ucraniana.
Tanto la OTAN como Estados Unidos han rechazado intervenir en términos militares tras la anexión rusa de Crimea por la fuerza y han insistido en que la mejor manera de resolver el conflicto es a través de negociaciones.
El secretario general de la OTAN ha admitido en otro 'tuit' que le gustaría ver "una mayor preparación y mayor coordinación" entre la UE y la Alianza Atlántica tras la crisis ucraniana como "por ejemplo entre la Fuerza de Reacción de la OTAN y los grupos de combate tácticos de la UE".
La Fuerza de Reacción de la OTAN es la fuerza de intervención rápida compuesta por hasta 13.000 efectivos con capacidad para desplegarse en cualquier escenario en un plazo de cinco días y durante un máximo de 30, y más si son reabastecidas. La fuerza puede incrementarse hasta los 30.000 efectivos y debe poder llevar a cabo una variedad de misiones, en cualquier lugar y en distintas configuraciones.
Los líderes europeos acordaron en la cumbre de diciembre mejorar el uso de los grupos de combates tácticos de la UE, incluido flexibilizando el uso de sus diferentes componentes.
Los grupos de combate tácticos son grupos de respuesta rápida multinacionales de entre 1.500 y 2.000 efectivos de distintos componentes -terrestre, apoyo aéreo, logístico, médico, combate--, rápidamente desplegables para poder llevar a cabo misiones de gestión de crisis autónomas de la UE o para apoyar la fase inicial de operaciones mayores, normalmente bajo mandato de la ONU.
Su creación en 2004 se inspiró en la misión europea 'Artemis' en República Democrática del Congo lanzada un año antes, aunque nunca han sido utilizados por la falta de voluntad política y financiación común para desplegarlos.
En todo caso, convertirlos en una fuerza similar a la de la OTAN se descarta a corto plazo porque sería muy complicado tanto en términos políticos como legales, entre otros porque habría que cambiar por completo el concepto de estos grupos, han explicado fuentes europeas.