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OTAN admite "problemas y deficiencias persistentes" en proyectos de capacidades financiados de forma colectiva

La OTAN ha reconocido la existencia de "problemas y deficiencias persistentes" en la entrega de capacidades financiadas de forma colectiva en su informe anual de fiscalización relativo a 2016.
"En 2016, sólo el 28% de los proyectos se completaron según lo previsto, es decir, 54 de 193 proyectos con un valor financiero estimado de 187 millones de euros", un 11% menos que en 2015, constata en su informe la Junta de Planificación y Política de Recursos de la OTAN, que fiscaliza el uso de la financiación común de la OTAN.
El organismo admite que el año 2016 fue "determinante" por el trabajo en torno al plan de acción de la adaptación de la Alianza Atlántica (RAP) acordado pero deja claro que "esta tasa baja de entrega de proyectos es una preocupación para la Junta".
También reconoce que la perspectiva de ahorros está "por debajo de las expectativas", en parte por los objetivos demasiado ambiciosos de ahorro en un primer momento. "El coste de la transición ha aumentado significativamente y la posibilidad de que crezca más el coste no se puede excluir", alerta en el informe.
El organismo asegura que la financiación militar común para altas prioridades como el apoyo a las misiones de la OTAN en Afganistán y Kosovo se ha desarrollado "en gran medida según lo previsto", mientras que los requisitos acordados en el marco del RAP se han seguido ajustando al calendario previsto, incluida la creación de los pequeños cuarteles en los países bálticos, Rumanía, Bulgaria y Polonia para facilitar refuerzos en caso necesario y también ha destacado las "enormes" iniciativas en ciberdefensa que se ha llevado a cabo en 2016.
En cambio, admite que el sistema de mando y control aéreo de la OTAN (ACCS, por sus siglas en inglés) continúa "sufriendo las consecuencias de lo retrasos que se han estado produciendo durante muchos años" y resultados "más lentos de lo previsto" en proyectos de mejor prioridad.
A pesar de "los desafíos", la Junta rechaza en todo caso la idea de que el programa de inversión en seguridad de la OTAN (NSIP, por sus siglas en inglés), que apoya unos 2.200 proyectos, no esté contribuyendo a "capacidades muy necesarias" y constata que se entregaron capacidades militares por valor de 300 millones de euros en 2016, a los que hay que sumar otro 500 millones que aportaron los países aliados.
El total de financiación requerida para el programa de inversión de seguridad de la OTAN en 2016 se mantuvo por debajo del techo acordado de 690 millones de euros. El gasto se situó en 508,5 millones de euros, de los cuáles 19 millones se destinaron a gasto relacionado con el plan de adaptación de la OTAN.
La Junta también ha destacado que en 2014 se cerraron un récor de proyectos en el marco del programa de inversión por valor de 1.400 millones de euros, aunque lamenta que no se hayan cerrado todos los proyectos estimados en 5.000 millones y completados a mediados de 2014.
Por lo que se refiere al presupuesto militar en 2016, la OTAN reconoce que se situó en 1.160 millones de euros --por debajo del techo acordado de 1.173 millones--, de los cuáles se ejecutó el 98,4% (1.141 millones) y el 1,6% (18,8 millones) se devolvieron a los aliados, aunque representa un aumento de más del 2,5% en la tasa de ejecución.