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Obama comenta con Cameron sus proyectos de cambio para la NSA

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha informado al primer ministro británico, David Cameron, de sus propuestas de cambio para las organismos de Inteligencia norteamericanos, incluida la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), salpicados en el último año por múltiples escándalos a raíz de los documentos filtrados por el excontratista Edward Snowden.
Ambos mandatarios han mantenido una conversación telefónica que, según la Casa Blanca, se enmarca en la "especial relación" entre ambos países, que comparten "desafíos" en materia de seguridad y una política común en relación a temas de actualidad internacional como la guerra en Siria.
El presidente estadounidense ha informado al 'premier' británico de la "revisión" que prepara para los servicios de Inteligencia y que será anunciada este viernes. Los dos líderes han subrayado el "intenso diálogo" mantenido hasta ahora, y "a todos los niveles", sobre esta cuestión.
En otro orden de cosas, Obama y Cameron también han reafirmado su "compromiso" con la conferencia de paz para Siria convocada para la próxima semana en Suiza y han advertido de la "creciente crisis humanitaria" derivada del conflicto armado, iniciado hace casi tres años.
Ambos líderes han coincidido en destacar los avances en el traslado del arsenal químico sirio para su posterior desmantelamiento, un proceso en el que la colaboración internacional está siendo "importante", según el comunicado de la Casa Blanca.
Obama ha querido mostrar su respaldo a Cameron por los "esfuerzos" de Reino Unido para alentar a los dirigentes de Afganistán y Pakistán a "dar pasos concretos hacia la paz y la estabilidad".
IRLANDA DEL NORTE
El jefe del Gobierno y el mandatario norteamericano han tratado en su conversación las últimas conversaciones interpartidistas en Irlanda del Norte para resolver algunas cuestiones que siguen dividiendo a los norirlandeses casi 16 años después de los Acuerdos de Viernes Santo.
En este tema, los dos dirigentes han subrayado la necesidad de que todas las partes acuerden medidas "concretas" para disipar las diferencias que aún persisten y "seguir avanzando en el proceso de paz".