Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Obama recuerda que la "valentía de unos pocos cambió el curso del siglo"

Obama ha insistido en la necesidad de una negociación a su llegada a Normandía. Vídeo: ATLAStelecinco.es
El presidente de EEUU, Barack Obama, ha citado el Desembarco de Normandía como ejemplo de "un momento y un lugar en el que la valentía y el altruismo de unos pocos pudo cambiar el curso de todo un siglo".  Obama ha participado este sábado, junto al presidente francés, Nicolas Sarkozy, el primer ministro británico, Gordon Brown, el jefe de Gobierno canadiense, Stephen Harper, y el príncipe Carlos de Inglaterra, en los actos de conmemoración del 65 aniversario del Día D, en el Cementerio Americano de Colleville.

 

"En una hora de máximo peligro y en medio de las circunstancias más terribles, hombres que se creían normales y corrientes descubrieron que podrían hacer lo extraordinario", destacó Obama, al rendir homenaje a los veteranos que combatieron, metro a metro, para escalar los acantilados de la costa normanda y garantizar una cabeza de puente desde la que se lanzaría la liberación de Francia.
Más de 260.000 soldados, aliados y alemanes, murieron en los tres meses de combates tras el día D que permitieron la liberación de Normandía.
El mandatario repasó varias historias individuales de veteranos -algunos de ellos presentes, otros fallecidos, incluido uno que murió anoche tras haber viajado a Colville- para afirmar: "ustedes nos recuerdan que, al final, el destino humano" no depende de fuerzas ajenas a "nuestro control".
"No podíamos saberlo entonces, pero mucho del progreso que iba a definir el siglo XX, a ambos lados del Atlántico, viene de la batalla por un trozo de playa de sólo diez kilómetros de largo y tres de ancho", afirmó Obama.
"El mejor homenaje que podemos hacerles es seguir luchando por los valores por los que ellos lucharon", afirmó Sarkozy.  Brown, que habló en nombre de su país pese a que también estaba en la ceremonia el príncipe de Gales, afirmó que las playas de Normandía son desde aquel 6 de junio de 1944 "un terreno sagrado" porque marcaron el inicio de "la victoria de la libertad sobre el holocausto".
Para Harper, la lucha de los soldados aliados en la playa de Omaha permitió "que se pueda vivir con la paz y la libertad con la que se vive en la actualidad".
La participación en este evento pone fin a los actos oficiales del presidente estadounidense en su gira de esta semana por Oriente Medio y Europa. 
El silencio en el homenaje fue apenas roto por algunos aplausos y por las marchas militares que engalanaron el recuerdo de una fecha muy marcada en la historia de esos países.
Sarkozy condecoró a cuatro veteranos con la Legión de Honor y la ceremonia se acabó con un pequeño desfile aéreo.
Advertencia a Corea
Obama, que aun permanecerá en Francia hasta mañana al mediodía, para visitar la capital francesa acompañado de su esposa, Michelle, y sus hijas Sasha y Malia, se reunió antes de la ceremonia con el presidente francés, Nicolas Sarkozy, en una bilateral en la que advirtió a Corea del Norte contra sus actos "extraordinariamente provocadores".
"Vamos a examinar muy de cerca cómo vamos a actuar", sostuvo Obama, que indicó que no tienen "intención de mantener una política que recompense la provocación".
Avanzar en Oriente Medio
Obama, que el jueves en El Cairo propuso un nuevo comienzo en las relaciones entre EEUU y el mundo musulmán, y Sarkozy, se mostraron de acuerdo en la necesidad de avanzar más allá del punto muerto actual en el proceso de paz en Oriente Medio.
Al respecto reconoció que no espera que "un conflicto que dura 60 años acabe de la noche a la mañana" pero, como ha hecho en los últimos días, consideró que existe la oportunidad para lograrlo y confía en que el proceso se restablezca antes de fin de año.
Obama y Sarkozy lanzaron también un llamamiento a Irán para que renuncie al desarrollo de un programa de armamento nuclear.
El centro de todas las miradas
Obama fue el centro de todas las miradas, dada la popularidad de la que goza el presidente estadounidense.
Además, ejerció de anfitrión pese a estar en Normandía, ya que los cementerios estadounidenses de Francia son considerados como territorio de ese país.
Su esposa, Michele, y la primera dama francesa, Carla Bruni-Sarkozy, también centraron parte de la atención, sobre todo cuando, en un medido gesto, acompañaron a algunos de los más ancianos veteranos para que ocuparan sus lugares entre el público.
Entre los invitados destacó el actor Tom Hanks, que interpretó a un participante en el desembarco de Normandía en la película de Steven Spielberg "Salvad al soldado Ryan" y que, desde entonces, cada año acude a Normandía.
Los Sarkozy y los Obama llegaron a Colleville-sur-Mer en sendos helicópteros tras haber compartido un almuerzo en Caen.    LA