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Obama suspende los juicios en Guantánamo

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, baila junto a su esposa, Michelle, durante el Baile del Biden Home States en Washington DC . Foto: EFEtelecinco.es
El nuevo presidente de EEUU, Barack Obama, se reunirá en las próximas horas con los mandos militares y su equipo de Seguridad Nacional. Entre los convocados a la reunión se encuentran el secretario de Defensa, Robert Gates, y el jefe del Estado Mayor, el almirante Mike Mullen, así como el comandante del Mando Central, el general David Petraeus.
También participarán, por medio de una videoconferencia, el general Ray Odierno, al cargo de las tropas en Irak, y el general David McKiernan, responsable de las fuerzas estadounidenses en Afganistán.
En la misma jornada, el nuevo presidente de EEUU también tiene previsto reunirse con sus consejeros económicos para abordar la situación financiera del país.
En declaraciones el domingo pasado, el asesor político de Obama, David Axelrod, había indicado que el nuevo presidente tiene previsto pedir a los mandos militares un plan para la salida de Irak y anunciar refuerzos en Afganistán.
Durante su campaña electoral, Obama abogó por una salida de las tropas estadounidenses del país árabe en 16 meses y ,en su discurso inaugural, prometió que durante su mandato comenzarán "a salir de Irak de manera responsable".
El nuevo mandatario también había prometido prestar más atención a la guerra en Afganistán, donde los mandos reclaman refuerzos ante la recuperación del movimiento talibán, en particular en el sur del país.
Las cosas no cambiarán de la noche a la mañana
Una cosa que se respiró en la campaña electoral, se confirmó en las elecciones y se ve reafirmada ahora es la pasión con que ha sido tomada la llegada de Obama al poder.  La política exterior y la situación económica hacen que se respire una necesidad de cambio que encarna Obama. Pero éste ha lanzado su primer aviso. Ha advertido de que la etapa que viene será complicada y, por eso, deja claro que "las cosas no van a cambiar de la noche a la mañana", y que todos tienen que arrimar el hombro para sacar adelante un país aquejado por dos guerras, una profunda crisis económica y una deteriorada imagen en el exterior.
El discurso de investidura del presidente de EEUU, Barack Obama, duró 18 minutos y 10 segundos, fue audaz, tuvo fuerza, transmitió realismo pero también esperanza, y trasladó el mensaje de la transformación y del inicio de una nueva etapa.
Al mismo tiempo, urgió a los estadounidenses a optar por la "esperanza" y la concordia nacional, mensaje que fue recibido con emoción y lágrimas en los ojos por algunos de los congregados frente al Capitolio, donde se calcula que se dieron cita unos dos millones de personas.      LA