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Oklahoma aumenta la dosis de la inyección letal tras una ejecución fallida

Pena de muerte, inyección letaltelecinco.es

El Departamento de Prisiones de Oklahoma, en el centro de Estados Unidos, ha hecho público el nuevo protocolo para la aplicación de la pena de muerte, que incluye una dosis de medicamentos en la inyección letal cinco veces superior a la anterior, tras los problemas que sufrió el preso Clayton Derrel Lockett, que agonizó durante 43 minutos, ha informado el diario 'The Oklahoman'.

El nuevo protocolo es el resultado de una revisión del anterior lanzada en abril de este año por la problemática ejecución de Lockett el 29 de abril de este año, que provocó que el Departamento de Seguridad Pública de Oklahoma abriera una investigación sobre lo sucedido y recomendara modificar el procedimiento.
Lockett fue ejecutado con una inyección letal compuesta por tres medicamentos nunca antes usados en Estados Unidos para la aplicación de penas capitales. El nuevo protocolo permite que el Gobierno estatal siga utilizando el medicamento más polémico, Midazolam.
Además, permite a las autoridades que sigan poniendo la inyección en la vena femoral del preso, a pesar de que la investigación del Departamento de Seguridad Pública de Oklahoma determinó que este procedimiento es el que provocó la mayoría de los problemas en la última ejecución.
SEGUIRÁ USANDO EL POLÉMICO MIDAZOLAM
El nuevo protocolo también reduce a la mitad el número de periodistas que pueden presenciar una ejecución, pasando de doce a cinco. El medicamento Midazolam también ha sido utilizado en dos recientes ejecuciones problemáticas, una en Ohio y otra en Arizona.
El protocolo aprobado por Oklahoma multiplica por cinco la dosis de este medicamento y exige que el profesional médico encargado de la ejecución con una sola inyección letal tenga formación sobre el procedimiento. Las ejecuciones en Oklahoma solían aplicarse con dos inyecciones, una en cada brazo.
Además, el personal responsable de la ejecución deberá vigilar la aplicación de la inyección y el estado de la punción.
En el caso del preso Lockett, parte de la inyección letal se quedó en el pañuelo colocado junto a la punción en la zona femoral y el personal médico no se percató de esa circunstancia hasta varios minutos después porque había una sábana tapándole la ingle.
El nuevo procedimiento establece un plazo límite de una hora para aplicar la inyección letal y, superado este tiempo, se tendrá que consultar con el Gobierno estatal para decidir si se aplaza la pena capital. El protocolo de ejecución se ha hecho público a última hora de este martes.
Dale Baich, un abogado que representa a varios condenados a pena de muerte que han denunciado al estado de Oklahoma por el protocolo de la pena capital, ha denunciado que el nuevo procedimiento sigue autorizando el empleo de medicamentos experimentales y permite menos supervisión.
"El protocolo permite menos no más transparencia en las ejecuciones al limitar el número de medios que son testigos y al no facilitar al preso la información sobre los medicamentos que se emplean y su eficacia", ha asegurado Baich.
En una audiencia celebrada este mes con Baich como abogado, un juez federal manifestó su temor a que el Departamento de Prisiones no pueda llevar a cabo los cambios necesarios ni la formación precisa para llevar a cabo con garantías la ejecución del preso Charles Frederick el próximo 13 de noviembre.