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El PMA cifra en 4,6 millones las personas en situación de inseguridad alimentaria en Burundi

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha cifrado este miércoles en 4,6 millones el número de personas en situación de inseguridad alimentaria en Burundi, alertando de que unas 590.000 necesitan ayuda urgente.
En su informe, el organismo ha apuntado que, a fecha del 30 de mayo, más de 2650.000 burundeses han huido del país hacia República Democrática del Congo (RDC), Ruanda, Tanzania, Uganda y Zambia para intentar encontrar oportunidades.
El PMA ha indicado en su comunicado que necesitan 57 millones de dólares (alrededor de 50,8 millones de euros) en fondos para operaciones en los próximos seis meses ante la llegada de refugiados, especialmente en Ruanda y Uganda.
En este sentido, ha agregado que el informe "indica que la crisis socioeconómica ha agravado una situación alimentaria ya frágil", apuntando además a la reducción de la producción agrícola, el incremento de los niveles de pobreza y 'El Niño'.
Por ello, el PMA ha reclamado fortalecer las actividades de resiliencia en los hogares donde hay inseguridad alimentaria y fortalecer o expandir los programas de protección social para los más vulnerables.
El país africano está envuelto en una crisis política desde que el presidente, Pierre Nkurunziza, decidiera presentarse a un controvertido tercer mandato, algo que la oposición criticó como inconstitucional. Desde entonces, han muerto al menos 400 personas y unas 220.000 han huido a países vecinos.
La oposición aseguró que su reelección violaba los términos del acuerdo de paz que se firmó en 2005 tras doce años de guerra civil. Este acuerdo de paz incluía reformas en el Ejército, que fue absorbido por los rebeldes, de mayoría hutu, y que había sido dirigido por la minoría tutsi.
Nkurunziza ha acusado en numerosas ocasiones a Ruanda y a otros países de Occidente de entrometerse en sus asuntos internos, si bien el presidente ruandés, Paul Kagame, ha rechazado dichas acusaciones.
Los países occidentales temen que Burundi podría vivir de forma interna un conflicto entre etnias, desestabilizando la región que fue testigo del genocidio de Ruanda en 1994. Al igual que Ruanda, Burundi posee una mayoría étnica hutu y una minoría tutsi.