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La PML-N, dividida sobre el posible permiso a Musharraf para abandonar el país

El partido gubernamental paquistaní, la Liga Musulmana de Pakistán-Nawaz (PML-N), se encuentra dividido en torno a la petición del expresidente Pervez Musharraf, imputado por alta traición, para que se le conceda permiso para abandonar el país con el objetivo de visitar a su madre, ingresada en un hospital de Emiratos Árabes Unidos (EAU).
La reunión celebrada durante la jornada del partes para tomar una decisión al respecto, que ha estado presidida por el primer ministro, Nawaz Sharif, se ha saldado sin un acuerdo, según ha informado el diario paquistaní 'Dawn'.
Durante la jornada del lunes se desataron rumores en los medios sobre una posible salida de Musharraf del país después de que un avión especial de un país del Golfo Pérsico fuera visto en la base aérea Nur Jan de la localidad de Rawalpindi.
El estado de salud de Musharraf ha empeorado en los últimos días debido, según sus abogados, al estrés al que se ha visto sometido tras el ingreso hospitalario de su madre en el emirato de Sarjah, uno de los que componen Emiratos Árabes Unidos (EAU).
El expresidente fue ingresado en la UCI en la noche del domingo debido a un incremento de la presión sanguínea, horas antes de comparecer ante los tribunales en Rawalpindi.
El expresidente está siendo juzgado por un tribunal formado específicamente para este caso y que estudiará su actuación al suspender las garantías constitucionales en noviembre de 2007 y destituir por decreto a varios jueces. En caso de ser declarado culpable podría ser condenado a muerte.
Musharraf, que está en libertad bajo fianza por otros cuatro casos por delitos criminales, entre ellos el que le relaciona con el asesinato de la exprimera ministra Benazir Bhutto, también en 2007, argumenta que las acusaciones tienen motivación política.
Musharraf llegó al poder en 1999 tras un golpe de estado contra Nawaz Sharif, que en la actualidad ocupa el cargo de primer ministro, y dimitió en 2008, tras lo que marchó a Dubai y Londres en un exilio autoimpuesto.
En marzo regresó al país con el objetivo de liderar a su partido en las elecciones legislativas, pero un tribunal le descalificó de la carrera electoral y quedó expuesto a una batería de cargos en su contra por sus acciones mientras estuvo en el poder.