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El Papa llega a EEUU con un mensaje de disculpas por los casos de pederastia

El papa Benedicto XVI ha llegado a Washington para una visita de seis días a EEUU. Lo ha hecho con un mensaje de disculpas por los abusos sexuales de menores perpetrados por algunos sacerdotes en este país: es "una vergüenza que no se debe repetir" ha dicho en el avión que lo trasladaba a Washington. El Pontífice, que cumple años hoy, lo celebrará con una comida "italiana" preparada por Fabio Salvatore, uno de los cocineros más conocidos de Washington. Asistirán algunos de los 17 cardenales de EEUU y miembros de la Conferencia Episcopal del país.
El Santo Padre llegó a las 15.50 hora local (19.50 GMT) a la base aérea de Andrews, en las afueras de Washington, donde fue recibido por George W. Bush, su esposa, Laura, y su hija Jenna.
Uno de los asuntos candentes que espera a Benedicto XVI es la ola de abusos de menores por sacerdotes católicos, que empezaron a salir a la luz en 2002 y que han provocado problemas económicos a la Iglesia, debido a las indemnizaciones millonarias que ha tenido que sufragar, y un alejamiento de parte de sus fieles.
En declaraciones en el avión, Benedicto XVI dijo que esos casos supusieron "un gran sufrimiento para EEUU, para la Iglesia y para mí, personalmente". Benedicto XVI añadió que "cuando leo las historias de las víctimas me parece imposible entender cómo ha podido suceder que un sacerdote traicione su misión de dar aliento y el amor de Dios a estos niños".
Más reglas para los sacerdotes
El Pontífice explicó que para evitar casos como estos, la Iglesia actuará "poniendo reglas, reconciliándose con los católicos y con una buena formación de los sacerdotes". Benedicto XVI subrayó que se refería a la pedofilia "y no a la homosexualidad".
Antes de su reunión en el Despacho Oval, Bush y la primera dama, Laura, recibirán al Papa con una ceremonia de bienvenida en los jardines de la Casa Blanca, a la que está prevista la asistencia de entre 9.000 y 12.000 personas. Después Bush y Benedicto XVI se retirarán al Despacho Oval para un encuentro privado, donde la guerra en Irak y la situación del Tíbet serán algunos de los asuntos que tratarán.
Al Papa y a Bush les une su rechazo a temas como la eutanasia, los matrimonios homosexuales o la investigación con células madre embrionarias, aunque el Papa llevará a la Casa Blanca su oposición a la pena de muerte, un tema que divide a los católicos del país.
La Casa Blanca tiene previsto también ofrecer una cena en honor del Santo Padre, que cumple mañana 81 años, y a la que están invitados líderes católicos, aunque el Sumo Pontífice no estará presente, ya que, en su lugar, participará en una reunión con los obispos estadounidenses.
Fuertes medidas de seguridad
La visita papal está rodeada de medidas de seguridad, que se complican por la necesidad de combinar la protección al Pontífice con las exigencias de acceso del público a los actos. Además de la protección de los Servicios Secretos y de las unidades policiales de Washington y Nueva York, el Papa viaja con su propio equipo de seguridad del Vaticano.
Benedicto XVI es el segundo Papa que será recibido en la Casa Blanca después de que en 1979 Juan Pablo II se reuniera en la residencia presidencial con Jimmy Carter.   LA