Visita a Oriente Próximo

El Papa condena el muro de separación construido en Cisjordania

El Papa apoya el derecho de los palestinos a un Estado "en la tierra de sus antepasados"

Allí oficiará una misa en la plaza del Pesebre y visitará la Gruta de la Natividad

El martes visitó el Muro de las Lamentaciones en Jerusalén

 El Papa hizo esta condena en el campo de refugiados palestinos de Aida, a dos kilómetros de la ciudad cisjordana de Belén. Vídeo: ATLAS.

El Papa ha condenado el muro construido por Israel durante su visita al campo de refugiados palestinos de Aida, a dos kilómetros de la ciudad cisjordana de Belén, en el que viven unas 5.000 personas y que se encuentra a apenas 15 metros del muro de seguridad levantado por Israel y considerado ilegal por la comunidad internacional. "En un mundo en el que las fronteras están siempre más abiertas, al comercio, a los viajes, a la movilidad de las personas, a los intercambios culturales, es trágico ver que aún se siguen levantando muros", ha dicho el Pontífice.

"¡Cuánto deseamos ver los frutos de la difícil tarea de edificar la paz, cuánto rezamos de manera ardiente para que acaben las hostilidades que han llevado a la construcción de este muro", ha afirmado el Papa. El Papa ha sido recibido a su llegada a Belén por el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas. Ante él, el Pontífice ha "suplicado" a todas las partes implicadas en el "antiguo" conflicto, que dejen a un lado cualquier rencor y contraste que aún se interpone en el camino de la reconciliación.

El martes, Benedicto XVI visitó tres lugares santos y venerados por los musulmanes, judíos y cristianos en Jerusalén: la mezquita del Domo de la Roca, el Muro de las Lamentaciones y el Cenáculo, donde Jesús celebró la Última Cena. Además, celebró una misa en el valle de Josafat, en las faldas del Monte de los Olivos, otro lugar relacionado con la historia de la Salvación.

El Papa, que se convirtió en el primer pontífice que ofició una mise al aire libre en Jerusalén, también fue el primero en la historia que pisó -descalzo, como es preceptivo en la liturgia musulmana- la mezquita del Domo o cúpula de la Roca, el tercer lugar más sagrado del Islam y desde el que, según la tradición, subió al Cielo el profeta Mahoma.

Ante el Gran Mufti (máxima autoridad religiosa musulmana) de Jerusalén, Mohamed Ahmed Husein, el Papa abogó por un "diálogo sincero para construir un mundo de justicia y paz para las generaciones venideras". EPF / CGS

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