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Park pide perdón a su llegada a la Fiscalía de Seúl para declarar por el escándalo de corrupción

La expresidenta de Corea del Sur Park Geun Hye, cuya destitución fue confirmada el pasado 10 de marzo por el Tribunal Constitucional del país tras más de 90 días de investigación, ha pedido disculpas al pueblo surcoreano a su llegada a la Fiscalía, donde ha sido citada a declarar este martes.
Park fue apartada de su cargo el pasado mes de diciembre por su presunta implicación en un importante escándalo de corrupción, y posteriormente destituida por el tribunal. La Fiscalía de Seúl la citó a declarar este martes, 21 de marzo, por su implicación en el caso.
"Lo siento por la gente", ha lamentado, antes de entrar a la sede de la Fiscalía, en torno a las 9.30 horas. "Responderé con exactitud durante el interrogatorio", ha añadido, según recoge la agencia surcoreana de noticias Yonhap.
El interrogatorio, que se celebra en presencia de no más de dos abogados de su equipo de defensa legal, continuará hasta pasada la medianoche.
Entre las numerosas preguntas que se le harán a la exmandataria, se encuentran algunas cuestiones sobre la posible presión que habría ejercido sobre varios conglomerados --entre ellos, Samsung-- para financiar con importantes sumas de dinero a dos organizaciones dirigidas por su amiga y confidente Choi Soon Sil, cuya detención, en octubre, sacó a la luz el escándalo.
La investigación arrancó después del arresto de Choi quien, a pesar de no tener ningún cargo dentro del Gobierno, interfirió en asuntos del Estado para beneficiar sus dos ONG.
El vicepresidente y heredero de este 'chaebol', Lee Jae Yong, reconoció que la apartada presidenta obligó a que su compañía financiara con miles de millones de wones a diferentes organizaciones de las que Choi era propietaria, acusaciones que negó públicamente. No obstante, después negó todos los cargos de soborno y corrupción que pesan sobre él durante el inicio de lo que la prensa surcoreana ha definido como el 'juicio del siglo'.
Los fiscales encargados del caso han estado investigando el papel de Park a la hora de presionar al Servicio Nacional de Pensiones (SNP) para que éste apoyara la fusión de Samsung con Cheil Industries en 2015, a cambio de que la compañía respaldara económicamente a Choi.
El SNP --que obtuvo un 11,6 por ciento de las acciones de Samsung C&T, la rama de construcción de Samsung, y un cinco por ciento de las de Cheil Industries-- jugó un papel clave en la fusión de ambas unidades.
Se sospecha que el grupo entregó 3.500 millones de wones (unos 2,8 millones de euros) a una de las compañías de las que Choi era propietaria. Asimismo, creen que Samsung entregó otros 20.400 millones de wones (más de 16 millones de euros) a las dos fundaciones sin ánimo de lucro gestionadas por Choi.
El respaldo del SNP a la fusión de Samsung C&T y Cheil Industries levantó serias críticas, ya que esta decisión no fue revisada por una junta independiente.
La fusión de estas dos unidades se ha visto, además, como un paso para allanar el camino al heredero de Samsung, Lee Jae Yong, para hacerse con el control de este 'chaebol' después de que su padre, propietario de Samsung, Lee Kun Hee, fuera hospitalizado tras un infarto.
El heredero de la compañía y jefe 'de facto' desde la incapacitación de su padre ha asegurado que la fusión no tiene nada que ver con su sucesión en el cargo, y que esta medida sólo buscaba beneficiar a ambas compañías. Sin embargo, sí reconoció haber dado a la hija de Choi --la polémica confidente de Park--, jinete profesional, un caballo valorado en un millón de wones.