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El Parlamento Europeo quiere que Birmania sea juzgada por "crímenes contra la humanidad"

El Parlamento Europeo quiere ponerle freno a la situación en Birmania. Los eurodiputados han pedido que las autoridades birmanas sean juzgadas por "crímenes contra la humanidad" si no permiten la llegada de ayuda humanitaria para los damnificados por el ciclón 'Nargis'. Las milicias progubernamentales están decomisando gran parte de esa ayuda para luego venderla en el mercado negro de la antigua capital. El primero de los nueve helicópteros enviados por la ONU ha llegado a Rangún, la zona más devastada. Precisamente, el secretario general de la ONU Ban Ki Moon, ha viajado a Birmania para pedirle a la Junta Militar que abra las puertas del país para recibir más ayuda internacional.
Los eurodiputados han aprobado una resolución no obligatoria que refleja su petición, con 524 votos a favor, 3 en contra y 13 abstenciones. El objetivo es que Birmania sea juzgada por "crímenes contra la humanidad" ante la Corte Penal Internacional si no cede en su postura de impedir la llegada de ayuda internacional. De este modo, el Parlamento Europeo ha pedido a la UE que convoque al Consejo de Seguridad de la ONU para adoptar una resolución que envíe el caso al fiscal de la CPI "para su investigación y seguimiento".
Los eurodiputados también condenaron "la lentitud inaceptable de la reacción a la crisis humanitaria grave por parte de las autoridades birmanas, que pusieron la preservación de su propio poder por encima de la vida de los ciudadanos de su país". Birmania ha dado a entender que sospecha que la ayuda internacional es únicamente para atacar y cambiar el régimen militar del país.
La comida cuesta el doble de lo habitual
Según un enviado de la agencia EFE, desde que comenzó a llegar a cuentagotas la ayuda, las ONG aseguran que sus convoyes tienen muchas dificultades para trasladar alimentos y medicinas a la zona del delta del río Irrawaddy, la más afectada. Denuncian que en ocasiones sus trabajadores se han visto obligados a entregar parte del cargamento al Ejército, como si de un peaje se tratara. El Gobierno lo niega y atribuye las acusaciones a "noticias dañinas y falsas" de los medios extranjeros, que van en contra de la soberanía nacional.
Varios tenderetes tienen apilados sacos de arroz con el emblema de la ONU y las siglas del WFP (Programa Mundial de Alimentos, PMA), en Theingyi Zei, el mayor bazar de Rangún. Es la prueba de que los acérrimos al régimen y los comerciantes se lucran del material de emergencia donado por la comunidad internacional.
Preguntado por la procedencia del grano, un comerciantese limita a señalar su precio: 3.000 kyat por un cuenco, equivalente a unos diez dólares al cambio oficial, casi el doble de lo que se pagaba hasta ahora. "El arroz extranjero es más caro porque es fresco", explica una anciana que no quiso revelar su nombre por temor a los militantes de la Asociación para el Desarrollo y Solidaridad de la Unión (USDA), grupo paramilitar auspiciado por el régimen.
Ban Ki Moon visita las zonas afectadas
El secretario general de la ONU se ha reunido en Rangún con el primer ministro birmano, el general Thein Sein, y otras autoridades para lograr abrir las puertas del país a una mayor cantidad de ayuda humanitaria para las cerca de 2,5 millones de víctimas.