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El Parlamento otorga poderes de comandante en jefe al presidente del organismo y a sus dos vicepresidentes

El Consejo General Nacional (CGN) de Libia ha otorgado este jueves poderes de comandante en jefe al presidente del organismo, Nuri Abu Sahmain, y sus dos vicepresidentes para hacer frente a los últimos enfrentamientos en la localidad de Sebha y al deterioro de la situación de seguridad.
Abu Sahman, Salé Majzum y Ezzdin Awami contarán con estos poderes durante un periodo de un mes, según ha detallado el diario 'The Libya Herald', que ha descrito como falsos los rumores que apuntaban a que Abu Sahman había sido nombrado como comandante en jefe, cargo que ya ocupó brevemente en 2013.
En este sentido, el miembro del comité de Seguridad Nacional del CGN Sulaiman al Haj ha subrayado que "no es cierto que Abu Sahman sea de nuevo comandante en jefe". "Esa posibilidad fue rechazada tras no contar con 'quorum'", ha agregado.
El actual presidente del CGN se nombró a sí mismo como comandante en jefe sin anunciar al CGN, que le obligó posteriormente a entregar sus poderes al ministro de Defensa, Abdulá al Thini, tras considerar que no podía ocupar ambos cargos de forma simultánea.
La semana pasada fracasó una tregua alcanzada en Sebha tras los enfrentamientos registrados en la ciudad, que se saldaron con la muerte de 31 personas, así como con otros 65 heridos. Los combates comenzaron con el asesinato de uno de los comandantes Awlad por hombres armados de la tribu de los Tebu, lo que terminó por hacer estallar las tensiones entre ambos grupos.
Libia vive una gran inestabilidad desde la caída del Gobierno de Muamar Gadafi, el 20 de octubre de 2011, debido, sobre todo, a la negativa de las milicias que ayudaron a derrocarle a entregar las armas y unirse a las fuerzas regulares.
Las milicias que continúan activas han logrado detener en los últimos meses las exportaciones de petróleo, dejando al Gobierno sin su principal fuente de ingresos y haciendo aumentar el temor de que el país se sume en el caos.
A principios de noviembre, el primer ministro, Alí Zeidan, advirtió de la posibilidad de una intervención militar extranjera en caso de que no se ponga fin a la inestabilidad existente en el país. "La comunidad internacional no puede tolerar un estado, en pleno Mediterráneo, que es fuente de violencia, terrorismo y asesinatos", sostuvo, antes de citar como ejemplo lo ocurrido en Irak.