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Un pastor con VIH confiesa en un sermón haber tenido sexo con varias feligresas

Juan Demetrius McFarlandShiloh Baptist Montgomery

El escándalo y la vergüenza ha llegado a una pequeña comunidad baptista de Alabama, Estados Unidos. Su pastor ha confesado haber mantenido relaciones sexuales adúlteras con varias feligresas a las que no les habría contado que era portador del VIH. La congregación trata ahora de expulsarle mientras que Juan D McFarland, de 47 años se niega a marcharse de su parroquia. La guerra está servida.

Según cuenta The Guardian, todo marchaba a las mil maravillas en la plácida iglesia baptista misionera de Shiloh, en Montgomery, cuando su párroco de 47 años confesó durante dos sermones que había mantenido relaciones sexuales con varias mujeres casadas de su congregación. En su bajada a los infiernos de la sinceridad, Juan D McFarland, también les relató que lo hizó siendo portador del VIH.

Nada más conocer los pecados carnales de su párroco, la comunidad reaccionó rápidamente para expulsarle de la parroquia. Para ello, se pusieron en contacto con el banco y trataron de bloquear las cuentas corrientes que administraba. Pero pero McFarland se les adelantó controlando los fondos bancarios y cambiando las cerraduras de los locales religiosos a los que tenía acceso.

A partir de ese momento, se ha iniciado una guerra de demandas entre el párroco y sus feligreses que tiene en ascuas a la comunidad. Sobre todo por el tenor de las mismas. Se acusa a McFarland de malversación de fondos de la iglesia y de libertinaje, pecado, hedonismo, mala conducta sexual, deshonestidad y, lo que es peor, "de haber rechazado los Diez Mandamientos".

Con todo, a McFarland no se le puede acusar de ningún delito grave por la extensión a sabiendas de una enfermedad de transmisión sexual ya que este hecho solo está castigado en el estado de Alabama con hasta un año de cárcel.