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Pekín y Seúl protestan por la visita de un ministro japonés al polémico santuario de Yasukuni

Los gobiernos de China y Corea del Sur han expresado su protesta diplomática formal a Japón por la visita del Ministro de Asuntos Internos y Comunicaciones japonés, Yoshitaka Shindo, al santuario de Yasukuni, donde se rinde culto a militares japoneses que perpetraron crímenes de guerra en el continente durante el periodo imperial nipón.
"Esto demuestra una vez más la errónea actitud hacia la Historia del actual Gobierno japonés", ha señalado un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hong Lei, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias china Xinhua.
Hong ha revelado que se ha presentado una protesta diplomática formal ante el Gobierno japones y ha destacado que las relaciones chino-japonesas tras la Segunda Guerra Mundial deben basarse en el reconocimiento de Japón de su historia de agresiones y en un distanciamiento del militarismo.
"Instamos a Japón a corregir esta actitud y atender las peticiones de sus vecinos y de la comunidad internacional para que interrumpa toda provocación contraria a la tendencia de los tiempos", ha añadido Hong.
Mientras, desde Seúl, han criticado lo "retrógrada" de esta visita, realizada pese a las "críticas y preocupaciones" de la comunidad internacional, ya que este homenaje "glorifica las agresiones pasadas de Japón", según un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Corea del Sur considera que esta visita es una "provocación directa" tanto a los países vecinos que "sufrieron la agresión imperialista japonés" como a la comunidad internacional.
El santuario sintoísta de Yasukuni rinde homenaje a los 2,5 millones de muertos japoneses en las guerras de la primera mitad del siglo XX, entre los que se incluye a 14 criminales de guerra ejecutados por sus delitos al final de la Segunda Guerra Mundial. Las visitas de políticos al santuario despiertan aún ampollas en las relaciones bilaterales de Japón con otros países de la región.