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La Policía de Estambul se negó llevar a cabo una redada en el marco del escándalo de corrupción

La Policía de Estambul se ha negado este jueves a cumplir una orden de la Fiscalía para llevar a cabo una tercera redada en el marco del escándalo de corrupción y sobornos poco después de que el Gobierno trasladara de su puesto al fiscal jefe de la localidad, Turhan Çolakkadi, en el marco de una remodelación que ha afectado a una 20 de fiscales en posiciones clave.
La investigación está encabezada por el fiscal Ibrahim Baytekin bajo las órdenes del vicefiscal jefe Alí Cengiz Haciosmanoglu. La orden para llevar a cabo la redada fue emitida a primera hora del miércoles y las fuerzas policiales terminaron la mayoría de los preparativos poco después. Sin embargo, el proceso fue detenido posteriormente por razones desconocidas, según ha informado el diario turco 'Today's Zaman'.
Una vez que Baytekin fue consciente de que la operación había sido cancelada, envió una carta a la Fiscalía de Estambul para protestar por la negativa de la Policía a proceder. Por su parte, el Departamento de la Policía local presentó una queja contra Baytekin por presuntamente emitir "una orden ilegal".
La situación es similar a la registrada el 25 de diciembre, cuando la Policía se negó a cumplir una orden emitida por el fiscal Muammer Akkas para llevar a cabo una segunda oleada de detenciones que incluía a 45 sospechosos, entre ellos Bilal Erdogan, hijo del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.
Poco después, Akkas fue despedido de su cargo y recolocado en la localidad de Tekirdag, tras lo que un tribunal canceló la orden para arrestar a los 45 sospechosos, poniendo fin a la segunda oleada de detenciones.
Desde el inicio de las investigaciones, Erdogan ha asegurado que su Ejecutivo es víctima de un intento de golpe de estado y ha apuntado veladamente contra el imam y escrito Fethulá Gulen, quien encabeza un influyente movimiento islamista conocido como Hizmet.
Este movimiento, que cuenta con millones de seguidores en Turquía y en el extranjero, tiene un peso específico en las fuerzas de seguridad y el sistema judicial. Asimismo, controla algunos diarios, como el 'Zaman'.
El miércoles, el primer ministro ordenó a sus embajadores que redoblen sus esfuerzos para "contar la verdad" en referencia a la investigación sobre los casos de corrupción. "Esperamos que ejerzáis un mayor esfuerzo para derrotar esta operación traicionera dirigida contra Turquía diciéndole a nuestros socios la verdad", afirmó.