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La Policía de Jordania evita que cinco desempleados se suiciden en protesta por su situación

La Policía de Jordania ha evitado este miércoles que cinco desempleados se tiraran desde un edificio cercano al Ministerio del Interior, tal y como habían amenazado hacer en protesta por su situación de desempleo.
El Departamento de Seguridad Pública ha indicado en un comunicado que los agentes convencieron a los hombres para que no lo hicieran, tras lo que fueron trasladados a comisaría para ser interrogados.
El incidente ha tenido lugar en medio de las preocupaciones sobre el desempleo en el país. El sociólogo Hussein Jozai ha subrayado durante la jornada que el paro está detrás del 20 por ciento de los suicidios en Jordania durante el último año.
"Sin embargo, la idea de un suicidio colectivo es nuevo, haciendo que el incidente sea el primero de este tipo en la historia de Jordania, lo que es terrorífico", ha dicho, en declaraciones al diario local 'The Jordan Times'.
Por su parte, el economista Zayyan Zawaneh ha manifestado que las dificultades económicas están llevando a más jóvenes a plantearse la idea del suicidio, recalcando que el fenómeno es más evidente de lo que pueda parecer.
"El Gobierno actual lleva en el poder cuatro años, durante los cuales tuvo la oportunidad de aplicar programas económicos que creen oportunidades de trabajo", ha lamentado, tildando de "infructuosos" los esfuerzos del Ejecutivo en este sentido.
El desempleo es uno de los problemas más acuciantes en Jordania y en la región, y en los últimos años se han registrado varios suicidios e inmolaciones a lo bonzo en el mundo árabe en protesta contra esta situación.
EMBLEMÁTICO CASO DE BUAZIZI
A principios de mes, un hombre fue ingresado en estado crítico tras inmolarse en Argelia durante una protesta celebrada en la provincia de Constantina (noreste) contra el desempleo.
El caso más emblemático es el del tunecino Mohamed Buazizi, cuya inmolación en diciembre de 2011 en protesta contra las autoridades dio pie a la ola de revoluciones prodemocráticas en el mundo árabe, comenzando por el derrocamiento del entonces presidente de Túnez, Zine el Abidine ben Alí.
Buazizi, de 26 años, se prendió fuego el 17 de diciembre de 2010 después de que las autoridades ignoraran sus quejas tras la incautación de su puesto de venta ambulante por la Policía. El joven falleció el 5 de enero de 2011, y el régimen de Ben Alí caería diez días después.