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La Policía dispersa con dureza las protestas de los opositores a Ahmadineyad

La Policía antidisturbios iraní, apoyada por los milicianos islámicos "Basij", reprimió hoy con dureza una manifestación de los opositores, y varios dirigentes reformistas fueron agredidos por partidarios del presidente Mahmud Ahmadmineyad.
Decenas de miles de opositores se habían lanzado a la calle aprovechando la protesta anual contra Israel, pese a las advertencias del Gobierno, lo que desató los enfrentamientos con gases lacrimógenos, piedras y botellas en el centro de Teherán.
En los disturbios, según relataron en el lugar testigos presenciales a EFE, resultó agredido por los milicianos "Basij" el ex presidente iraní Mohamad Jatamí.
Según la agencia estatal iraní Irna, el vehículo en el que viajaba el líder opositor Mir Husein Musaví fue alcanzado por piedras y otros objetos contundentes lanzados por los partidarios de Ahmadineyad.
Los seguidores del presidente iraní, según la propia agencia iraní, también agredieron a los dirigentes reformistas, Mehdi Karrubi y Jatamí, a los que insultaron y tacharon de "hipócritas", lo que les obligó a huir del lugar.
Las decenas de miles de personas que aprovecharon hoy la convocatoria anual de protesta contra Israel y en favor de los palestinos se toparon con la dureza policial que degeneró en una batalla campal en torno a la plaza de Hafte Tir.
Los manifestantes con los distintivos verdes del movimiento reformista, incluidos grupos de mujeres, fueron dispersados con gases lacrimógenos y a bastonazos.
Según algunos manifestantes, varias personas resultaron heridas, y tras los golpes y las carreras en el centro de la capital quedó el rastro de una batalla campal con multitud de piedras, botellas y todo tipo de objetos desperdigados por el suelo.
La contundente acción policial secundada por los milicianos islámicos "Basij" impidió que los manifestantes continuasen con la protesta en torno a la Universidad de Teherán, a donde habían anunciado que acudirían antes del sermón del viernes.
Las calles adyacentes y los accesos al recinto universitario permanecían fuertemente custodiados por la Policía, que había situado numerosos controles y soportes que impedían el paso de los manifestantes, a quienes en esas barreras podían distinguir como miembros de la oposición por el color verde de sus enseñas.
Sólo los "Basij" y los partidarios de Ahmadineyad podían franquear los accesos a la Universidad, cuyo entorno permanecía tranquilo poco antes de la oración del viernes protagonizada hoy por el sermón del ayatolá Ahmad Jatamí.
Desde primer hora y ataviados con banderas y símbolos reformistas teñidos del verde empleado durante la pasada campaña electoral por el líder opositor Mir Husein Musaví, los manifestantes corearon consignas contra el Gobierno mientras hacían el símbolo de la victoria.
Tras algunos conatos de enfrentamientos entre partidarios de Ahmadineyad que trataron, sin éxito, de impedir el paso de los seguidores de Musaví en las proximidades del bulevar de Keshavarz, los policías antidisturbios comenzaron a emplear los gases lacrimógenos para dispersar a los concentrados.
El último viernes del mes de ayuno musulmán está marcado en el calendario iraní como "el día de Al Quds" (Jerusalén) y cada año los iraníes participan en una manifestación de apoyo a los palestinos y contra Israel antes de acudir al sermón de viernes.