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La Policía usa gases lacrimógenos para dispersar una nueva protesta por la muerte de un joven en Ferguson

La localidad estadounidense de Ferguson, ubicada en el estado de Misuri, ha sido escenario en la noche de este lunes, de nuevos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y manifestantes, en el marco de las protestas por la muerte de Michael Brown, un joven negro de 18 años abatido el sábado por un agente del cuerpo.
Horas después de que las autoridades federales y el FBI abrieran una investigación en torno a la muerte, la Policía ha utilizado gases lacrimógenos para dispersar a un grupo de manifestantes, según ha informado la cadena de televisión estadounidense CNN.
El jefe de la Policía, Thomas Jackson, ha dicho que varias personas abrieron fuego en la zona y que "se envió a los agentes para hacer frente a las hostilidades". "Se ha utilizado gas lacrimógeno", ha confirmado.
El alcalde de la localidad, James Knowles, había pedido horas a los habitantes que vuelvan a la calma, después de que 32 personas fueran detenidas el domingo durante las protestas por la muerte de Brown.
Aunque los testigos dicen que el joven estaba desarmado y con las manos en el aire cuando recibió los disparos, las autoridades aseguran que el joven fallecido empujó al policía implicado en el suceso cuando este intentaba salir de su coche y que, posteriormente, le intentó arrebatar el arma.
Según el Jefe de Policía del Condado de San Luis, Jon Belmar, el joven "agredió físicamente" al policía. Brown fue disparado desde una distancia de más de 10,5 metros del vehículo.
La Policía ha indicado que sus vehículos no están equipados con cámara en el salpicadero y que los casquillos recogidos en la escena son todos del arma del agente. Según ha indicado Belmar, el Departamento va a ser sometido a una investigación independiente.
Por su parte, el abogado que representa a los padres de Brown, Benjamin Crump, ha pedido una investigación rápida y justa. "Pedimos al Departamento de Justicia que ayude a recuperar la confianza en el proceso de justicia. La familia y la comunidad desconfían (de la justicia)", ha valorado.
La madre de Brown, Lesley McSpadden, ha dicho que su hijo acababa de graduarse y que iba a empezar la universidad el lunes. "No pudimos celebrar. Tenemos que preparar un funeral", ha dicho.