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Policías y otros funcionarios detenidos ocho años después por torturas a manifestantes en Atenco

La Justicia mexicana ha detenido a 20 personas por su presunta implicación en las torturas perpetradas contra manifestantes hace ocho años en la localidad de Atenco. La Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM) emitió 20 órdenes de arresto contra policías, médicos forenses e incluso a un agente de la fiscalía por su presunta implicación en unos disturbios en los que murieron dos personas.
El PGJEM ha anunciado a través de un comunicado que se ha puesto a disposición de un juez penal a ocho policías "sobre los que existe imputación" por haber tolerado actos de tortura "sobre 12 víctimas" en mayo de 2006. Otros once de los arrestados son médicos forenses que revisaron a mujeres que podrían haber sufrido vejaciones y violaciones, por lo que están acusados de encubrir delitos por no haber denunciado los crímenes. El último implicado es un agente del Ministerio Fiscal que, tras la investigación, no informó de los posibles actos de tortura.
Tras una serie de enfrentamientos entre estudiantes y policías en la localidad mexicana de San Salvador de Atenco en 2006, se denunciaron torturas e incluso violaciones por parte de las autoridades del país. Los sucesos, producidos los días 3 y 4 de mayo de 2006, sugieren no solo que una serie de policías se excedieran en sus funciones, sino que hubiera otros funcionarios públicos que toleraran los crímenes. Dos personas murieron, más de 200 fueron detenidas y se denunciaron 26 violaciones a mujeres.
La noticia sale en plena crisis por los 43 estudiantes desaparecidos en septiembre por ataques de policías y pistoleros en Iguala, en el estado de Guerrero. Desde que se inició la búsqueda, se han encontrado varias fosas comunes que no se corresponden con la descripción de los desaparecidos. México se enfrenta a un enorme descrédito de sus fuerzas de seguridad por los crímenes que han podido llevar a cabo en los últimos años.