Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Portugal, movilizado por el caso de la pequeña Alexandra

La decisión del juez de devolver la custodia a la madre biológica de la menor ha levantado la polémica.telecinco.es
Hace seis años la pequeña nació en Portugal en el seno de una pareja de inmigrantes indocumentados. Su madre, de nacionalidad rusa, y su padre, de nacionalidad ucraniana, no podrían hacerse cago de la niña ya que las dificultades para cuidar de ella eran enormes.
Por ello, la familia tuvo que entregar a la menor, que en aquel momento tenía 17 meses, a un matrimonio portugués. Florinda Vieira y Joao Pinheiro se hicieron desde entonces con la custodia de Xaninha, como se la conoce en Portugal.
Nada hubiera creado la polémica si hace menos de dos meses el juez portugués Gouveia de Barros no hubiera ordenado la devolución de la pequeña a la madre biológica.
Según el magistrado y el fallo judicial, "debe respetarse el principio de prevalencia de la familia".
A partir de entonces, la sociedad portuguesa junto a un gran número de inmigrantes rusos y ucranianos se ha movilizado para defender los derechos de la pequeña y reclamar el regreso con su familia adoptiva.
Los impulsores de la iniciativa aseguran que la madre biológica no está capacitada para el cuidado de la menor, ya que tiene antecedentes por malos tratos y es aficionada al alcohol. Además, los defensores de Alexandra argumentan que en ningún momento la madre tuvo un empleo fijo durante los años que estuvo viviendo en Portugal.
La polémica decisión del juez se ha visto avivada en los últimos días al conocerse la noticia de que la madre y la menor han sido repatriadas a Rusia por no tener los papeles en regla.
Para el sábado se ha convocado una concentración de protesta en la localidad portuguesa de Braga para defender los derechos de Alexandra. Además, con el mismo fin, en los últimos días se han recogido más de 20.000 firmas, se han creado webs y blogs y se ha abierto una cuenta bancaria íntegramente destinada a la menor. EPF