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Qadri dice da las negociaciones por fracasadas y anuncia que hoy será "el día de la revolución"

El líder del Pakistan Awami Tehreek (PAT), del religioso Tahirul Qadri, ha afirmado este miércoles que las conversaciones con el Gobierno han fracasado y ha indicado que "mañana (por este jueves) será el día de la revolución".
Así, ha asegurado que los negociadores no han satisfecho las dos principales demandas del PAT, la renuncia del ministro principal de la provincia de Punyab, Shahbaz Sharif, y la presentación de un caso contra 21 personas, entre ellas el primer ministro, Nawaz Sharif, por la matanza en Model Town, en referencia a la muerte de ocho de sus seguidores a manos de las fuerzas de seguridad en Lahore.
Los enfrentamientos entre los seguidores de Qadri y los agentes estallaron después de que varios policías intentasen retirar barricadas levantadas en torno a la vivienda del clérigo por sus seguidores para protegerle de ataques de la insurgencia talibán, que le tiene entre los objetivos.
"Hemos dado a las conversaciones y a la democracia una mejor oportunidad, y ahora estamos liberados de cualquier responsabilidad moral. Nadie puede levantar la voz para protestar contra nosotros", ha dicho Qadri, según ha informado la cadena de televisión paquistaní Geo TV.
Este mismo miércoles, el primer ministro paquistaní ha asegurado ante el Parlamento que no se dejará acobardar por los miles de manifestantes acampados frente a la Asamblea que reclaman su dimisión.
Los manifestantes, liderados por Pakistan Tehreek-i-Insaf (PTI), del exjugador de críquet Imran Jan, y del PAT, llevan acampados casi dos semanas en Islamabad y han prometido seguir en la capital hasta que Sharif dimita, algo que este rechaza.
En sus primeras declaraciones públicas desde que estalló la crisis, el primer ministro no ha dicho específicamente cómo se va a resolver la situación pero ha expresado su firme compromiso con la democracia ante una sala con una presencia reducida de parlamentarios.
"Nosotros no somos de los que nos asustamos por tales cosas", ha aseverado. "Hemos visto altibajos, hemos visto momentos en los que no solo hemos afrontado problemas sino que lo hemos hecho con una cara sonriente y sin quejarnos", ha añadido.
"Quiero decir con completa resolución y confianza que, si Dios quiere, este viaje de la supremacía de la ley y la Constitución continuará en Pakistán", ha prometido Sharif. "Esta democracia seguirá llevándonos hacia delante, seguirá haciendo brillar a Pakistán y hará a Pakistán orgulloso y llegará un día en el que nunca más se verá perturbada o alterada", ha vaticinado.
Pakistán ha estado gobernado por el Ejército durante la mitad de su historia y de hecho el propio Sharif fue derrocado en 1999 por un golpe de Estado militar. Sin embargo, son pocos los que ven posible ahora un nuevo golpe de fuerza de los militares.
En su intervención, el primer ministro ha recordado precisamente el difícil camino seguido para volver al poder. Así, ha recordado su campaña para las elecciones de 2008 tras regresar al país del exilio y la victoria entonces del PPP. "No criticamos fraude y habría sido legítimo, porque entonces había un dictador que controlada el Gobierno", ha afirmado, en referencia a Pervez Musharraf.
Cinco años después su partido ganó, y Sharif ha recalcado que entonces Jan le felicitó "por ganar las elecciones, tras lo que dijo que haría una oposición constructiva", lamentando que no denunciara fraude entonces y lo haga ahora más de un año después.