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RSF y HRW critican la detención en Turquía de tres activistas defensores de la libertad de prensa

Las organizaciones no gubernamentales Reporteros Sin Fronteras (RSF) y Human Rights Watch (HRW) han criticado este lunes la detención en Turquía de tres activistas defensores de la libertad de prensa, acusados de divulgar "propaganda terrorista".
Los detenidos son el representante local de Reporteros Sin Fronteras (RSF), Erol Onderoglu, el escritor Ahmet Nesin y el presidente de Human Rights Foundation of Turkey, Sebnam Korur Fincaci.
Según RSF, fueron detenidos por haber editado publicaciones en las que se trataba el conflicto kurdo y por haber denunciado su censura. No se sabe cuánto tiempo estarán detenidos ni cuándo serán juzgados.
"Estamos ante un nuevo día negro para la libertad de prensa en Turquía", ha lamentado el responsable de la oficina de Europa del Este y Asia Central de RSF, Johann Bihr.
En este sentido, ha destacado que Onderoglu "tiene ahora que defenderse a sí mismo, tras 20 años de trabajo dedicado a la defensa de los derechos de los periodistas".
"El rigor y la diligencia de su trabajo, reconocido en todo el mundo, hacen de él una referencia en la defensa del periodismo. El hecho de que sea ahora el objetivo de las autoridades demuestra el nivel de degradación de la libertad de información en Turquía", ha agregado.
"RSF lleva tiempo denunciando la represión al periodismo independiente en Turquía tras las decenas de abusos cometidos al amparo de las leyes antiterroristas del país, ente otros, al diario kurdo 'Ozgur Gundem'", ha recordado Bihr.
Así, ha tildado de "aberrante" que las autoridades acusen de terrorismo a Onderoglu, reclamando la retirada de "todas las acciones contra él y contra todos los participantes en la campaña de solidaridad con el diario 'Ozgur Gundem'".
Por su parte, el director de HRW para Europa y Asia Central, Hugh Williamson, ha resaltado que "la decisión es una nueva indicación de que las autoridades turcas no dudan a la hora de atacar a conocidos activistas y periodistas que han jugado un papel clave al documentar el grave deterioro de los Derechos Humanos en el país".
"El encarcelamiento de Onderoglu y Korur, dos de los activistas más respetados de Turquía, es un escalofriante signo de que los grupos en favor de los Derechos Humanos son el próximo objetivo", ha advertido.
Por último, Williamson ha subrayado que "los gobiernos de la Unión Europea y Estados Unidos deberían pronunciarse con firmeza contra esta despiadada campaña de intimidación y censura".
LOS ÚLTIMOS CASOS
Esto ocurre un mes después del caso de los dos periodistas del periódico 'Cumhuriyet' que fueron condenados a cinco años de cárcel por haber revelado secretos de Estado en un caso en el que el propio presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, apareció como demandante.
A lo largo del año pasado las autoridades turcas intentaron cerrar diversos periódicos críticos y varias cadenas de televisión tuvieron que dejar de emitir. Las autoridades, por su parte, niegan que sea un ataque a la libertad de expresión y alegan tomar este tipo de decisiones por cuestiones de seguridad.
La falta de libertad de prensa en Turquía, así como otros ataques contra los Derechos Humanos en general, hace que los políticos europeos se muestren reacios a la incorporación de Turquía a la Unión Europea. Aun así, esas críticas se han relajado a lo largo de los últimos meses, ya que Turquía es un aliado clave para Europa ante la crisis de los refugiados.
Gracias a un acuerdo al que se llegó en marzo, se han agilizado las negociaciones para que Turquía entre en la Unión Europea y para que los turcos no necesiten visado para viajar por Europa, a cambio de que Turquía se comprometa a retener a todos aquellos inmigrantes y refugiados que crucen el Egeo de manera ilegal.