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RSF denuncia que los periodistas se han convertido en objetivo para los yihadistas

Reporteros Sin Fronteras (RSF) ha presentado este lunes un nuevo informe en el que denuncia que los trabajadores de los medios de comunicación se han convertido en objetivo de los ataques por parte de grupos terroristas y yihadistas, como Estado Islámico o Al Qaeda.
El informe 'La Yihad contra los periodistas', que coincide con el primer aniversario este 8 de enero del atentado contra 'Charlie Hebdo', aborda la "guerra" que según RSF han declarado organizaciones terroristas como Estado Islámico, Al Qaeda, Al Shabaab y Boko Haram a los trabajadores de los medios de comunicación.
"El yihadismo se ha posicionado en la actualidad, junto a los más terribles dictadores, entre los peores depredadores de la libertad de prensa del mundo", ha lamentado el secretario general de RSF, Christophe Deloire, en un comunicado.
"Como demostró la masacre de 'Charlie Hebdo', estamos entrando en un período en el que esta amenaza está cada vez más globalizada", ha advertido, defendiendo que "no será posible proteger a los periodistas -- y por extensión a todos los pueblos del mundo--, a menos que haya un esfuerzo supremo por oponerse a las ideologías del odio, que a menudo tienen el apoyo estatal", ha añadido.
"Preservar la libertad y la independencia de los medios es un claro e importante desafío para el futuro de la Humanidad", ha sostenido el secretario general de RSF.
El informe examina los orígenes del odio de estos grupos yihadistas hacia los periodistas; las ideologías totalitarias y sistemas que insisten en que los informadores deben someterse o morir; las maquinarias de propaganda de su "extremista y violenta versión del Islam", y su estrategia para conquistar las mentes mediante la erradicación de las noticias y la información elaboradas de forma independiente, explica la organización.
El documento comienza con la lista negra de 11 periodistas, caricaturistas e intelectuales que la "revista" 'Inspire' de Al Qaeda publicó en la primavera de 2013. Junto a Ayaan Hirsi Ali y Salman Rushdie, figuraba Stéphane Charbonnier, el dibujante también conocido como Charb y director de 'Charlie Hebdo', una de las víctimas del atentado.
LOS "MANDAMIENTOS" DE ESTADO ISLÁMICO
Asimismo, RSF revela los "11 mandamientos" para los periodistas, decretados por Estado Islámico en la provincia siria de Deir Ezzor, en octubre de 2014. El primero es jurar lealtad al califa. Otro prohíbe a los periodistas trabajar para canales de televisión que "combatan a los países islámicos".
Además, los periodistas no pueden publicar ningún artículo sin antes consultar a la "oficina de prensa" y en caso de incumplimiento de la normativa, "el periodista se convierte en responsable", recuerda RSF. Aquellos periodistas que cubren de forma objetiva las actividades de Estado Islámico se les considera "soldados enemigos" y "objetivos a los que apresar".
Según RSF, algunos especialistas ven en esta política la puesta en práctica de las ideas aparecidas en un panfleto yihadista de 2007, titulado 'La gestión de la barbarie', atribuido a un tal Abu Bakr Naji y que está lleno de referencias a los medios de comunicación, pero siempre en el contexto de una "guerra de la información".
El informe también aborda la "maquinaria de propaganda" de Estado Islámico y sus vídeos realizados por "brigadas mediáticas" de cámaras profesionales a los que se les paga hasta siete veces más que a los soldados de a pie, y a los que en ocasiones se les asignan vehículos de trabajo, además de las detenciones, secuestros, ejecuciones sumarias y asesinatos de periodistas por parte de esta organización terrorista.
JOHN CANTLIE
RSF hace una mención especial en su informe al periodista británico John Cantlie y su papel en la propaganda de Estado Islámico al ser el "único periodista occidental empleado a tiempo completo" y al que se le ha dado el rol de "mostrar la 'realidad' en los territorios que ocupa".
Para RSF, resulta "obvio que el contenido de sus informaciones presentadas de forma muy profesional está completamente controlado por sus captores y que su supervivencia depende de que siga desempeñando este papel". "Cantlie sigue siendo un rehén", ha denunciado la organización.
Por otra parte, el informe pone el acento sobre el hecho de que "los periodistas que sólo hacen su trabajo a veces se ven acusados por los gobiernos de difundir propaganda extremista". Con el argumento de la lucha antiterrorista, en Siria, Somalia, Egipto y Malí se presentan cargos contra periodistas por complicidad con los terroristas, defensa de sus acciones o incluso espiar para ellos, entre otras acusaciones, ha lamentado.
En este apartado, RSF recuerda el caso de Simon Ateba, periodista camerunés acusado de espiar para Boko Haram porque fue al campamento de refugiados nigerianos de Minawao, en el norte de Camerún, para contar las condiciones de vida allí.
Asimismo, menciona el caso de Can Dündar, director del periódico turco 'Cumhuriyet', que está detenido, desde noviembre de 2015, por publicar pruebas del envío de armas desde Turquía al norte de Siria.