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Rasmussen admite la preocupación de los aliados por el sobrecoste de la nueva sede de la OTAN

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, ha reconocido este lunes la preocupación de "todos" los aliados por el sobrecoste que ha reclamado la alianza constructura BAM para completar las obras de la nueva sede de la Alianza Atlántica pero sin concretar en todo caso cifras.
"Bélgica nos informó en diciembre que la compañía constructora ha remitido una reclamación por más tiempo y dinero. Las autoridades belgas están ahora analizando esta reclamación en detalle", ha explicado el danés en una rueda de prensa en la que ha recordado que "Bélgica es responsable de este proyecto en nombre de los 28 aliados de la OTAN".
"Esto es una negociación comercial dura, de manera que no sería correcto ni apropiado comentar ninguna cifra. Pero obviamente esta reclamación es un motivo de preocupación para todos nosotros", ha explicado.
Según publicó la semana pasada el semanario alemán 'Der Spiegel', el gestor del proyecto de la OTAN Tony Carruth ha informado a los aliados de que el consorcio BAM reclama 245 millones de euros de financiación adicional -el presupuesto máximo para el proyecto se eleva a 1.000 millones de euros-- para completar las obras y que, probablemente, se completarían con un retraso de nueve meses y medio frente al plazo inicialmente previsto en 2015.
De acuerdo con la publicación alemana, los Veintiocho ya se habían mostrado escépticos cuando el consorcio ganó el contrato en 2010 por 460 millones de euros, 210 millones de euros menos que los costes estimados por la propia OTAN. Alemania se habría mostrado dispuesta a aprobar los costes adicionales "mientras no impliquen el inicio de más demandas por parte de BAM".
La portavoz aliada, Oana Lungescu, rechazó hace varios días "prejuzgar el resultado del análisis por parte de las autoridades belgas", preguntada si el Gobierno belga deberá correr con los costes adicionales o los aliados deberán aportar más fondos en su conjunto.
Lungescu admitió que "la construcción de la nueva sede de la OTAN es un proyecto grande y complejo" debido "a los requisitos de seguridad". Un portavoz del consorcio justificó el sobrecoste en declaraciones al semanario alemán por "varias circunstancias imprevistas, incluido el aumento significativo de requisitos de seguridad".
Rasmussen ha dejado claro en todo caso este lunes que ha reclamado a su personal continuar siguiendo "de cerca esto" y que "todos los aliados permanecen implicados activamente para dirigir este proyecto".
El secretario general aliado ha defendido que los jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN decidieron en 1999 que la organización de defensa euroatlántica necesitaba una nueva sede para sustituir a la "temporal" actual y que el diseño de la nueva sede se decidió en 2014. "El nuevo edificio alojará no sólo a los funcionarios de la OTAN, sino a las misiones diplomáticas de todos los 28 aliados de la OTAN", ha apostillado.