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Riad dice que una guerra con Irán "sería catastrófica para la región" y recalca que "no lo permitirá"

Critica los intentos de Teherán de aumentar su influencia en la región y agrega que busca rebajar la tensión
El 'número dos' en la línea sucesoria de la monarquía saudí, el príncipe Mohamed bin Salman, ha afirmado este jueves que una guerra con Irán "sería catastrófica para la región", recalcando que Riad "no permitirá algo así".
"Es algo que no contemplamos de ninguna de las maneras, y cualquiera que estuviera trabajando a favor de ello es alguien que no está en sus cabales", ha sostenido, en una entrevista concedida a la revista británica 'The Economist'.
Bin Salman, quien es además ministro de Defensa y presidente del Consejo para Asuntos Económicos y de Desarrollo, ha defendido las ejecuciones llevadas a cabo durante el fin de semana, entre ellas la del destacado clérigo chií Nimr al Nimr, motivo del deterioro de las relaciones con Irán.
"Fueron sentenciados por un tribunal por cargos relacionados con el terrorismo, y pasaron tres niveles de procedimientos judiciales", ha dicho, resaltando que "el tribunal no hizo distinción alguna entre si eran chiíes o suníes".
Asimismo, ha expresado su sorpresa por las manifestaciones registradas en Irán tras las ejecuciones, tildándolas de "extrañas". "¿Cuál es la relación entre un ciudadano saudí que cometió un crimen en Arabia Saudí y una decisión de un tribunal saudí (...) con Irán?", se ha preguntado.
"En caso de que demuestre algo, es que Irán tiene una tendencia a extender su influencia en los países de la región", ha argumentado, afirmando que la decisión de Riad de cortar sus relaciones diplomáticas con Teherán evitó una mayor escalada de tensiones.
En este sentido, Bin Salman ha dicho que "imagine si un diplomático saudí o su familia son atacados en Irán". "La posición iraní sería entonces mucho más difícil. Evitamos que Irán tuviera que atravesar una vergüenza así", ha añadido.
El príncipe ha apuntado además que "la escalada (de provocaciones) por parte de Irán ha llegado ya a niveles muy altos, y Arabia Saudí intento por todos los medios no empeorar la situación". "Sólo respondemos a procedimientos y pasos tomados contra nosotros", ha recalcado.
INTERVENCIÓN MILITAR EN YEMEN
Bin Salman ha tenido además palabras para la intervención internacional en Yemen, encabezada por Riad e iniciada poco después de acceder al cargo de ministro de Defensa, negando que sea el 'arquitecto' de la ofensiva contra los rebeldes chiíes huthis.
"No tiene nada que ver con el hecho de que me convirtiera en ministro de Defensa. Fue debido a lo que hicieron los huthis", ha asegurado, enumerando las amenazas militares que suponen los rebeldes para Arabia Saudí.
"¿Habría algún país en el mundo que aceptara el hecho de que una milicia con tal armamento estuviera en sus fronteras?", se ha preguntando, agregando que los huthis cuentan con misiles tierra-tierra y aviones de guerra.
Asimismo, no ha querido aventurarse sobre la duración de la intervención, valorando que "nadie puede predecir eso en una guerra", si bien ha destacado que "hace diez meses, la mitad de Adén no estaba en manos del Gobierno, y ahora el 80 por ciento del territorio lo está".
"Hay diferentes objetivos. El primero de ellos es acabar con las principales capacidades de la milicia (...) y hemos empezado un proceso de solución política en Yemen, que es otro nivel diferente", ha recordado.
"Todos nuestros esfuerzos están destinados a avanzar en una solución política, pero eso no significa que permitamos que la milicia se expanda sobre el terreno. Deben saber que cada día que no avanzan hacia una solución política, pierden sobre el terreno", ha advertido Bin Salman.
Por otra parte, se ha mostrado ligeramente crítico con el papel de Estados Unidos, apuntando que, si bien "entiende el trabajo que realiza (en la región)", Washington "debe darse cuenta de que es el 'número uno' del mundo y actuar como tal'.
EL PAPEL DE LA MUJER
Bin Salman ha defendido además la situación de la mujer en el país, si bien ha reconocido que debería haber una mayor integración en la fuerza laboral para ayudar a la economía del país.
"Las mujeres pueden viajar a día de hoy. Trabajan en el sector empresarial", ha dicho, antes de apuntar que el hecho de que necesiten la autorización de un 'guardián' --generalmente su esposo a familiar varón-- "es algo diferente".
"Cuando se habla de permiso se habla de mujeres que no han llegado a una cierta edad, no de mujeres responsables de sí mismas. Esto tiene su propio criterio social y religioso", ha manifestado.
Asimismo, ha señalado que el hecho de que sólo el 18 por ciento de la fuerza de trabajo esté integrada por mujeres se debe "a la cultura de las mujeres saudíes". "No están acostumbradas a trabajar. Necesitan más tiempo para acostumbrarse a la idea de trabajo", ha agregado.
Arabia Saudí es uno de los países en los que los derechos de las mujeres están más coartados. Según Amnistía Internacional, "sufren una discriminación sistemática en la ley y en la práctica" pese a los "pequeños pasos hacia delante" dados, como el que se les haya autorizado a votar.
Así, la organización recuerda que "siguen necesitando del permiso de un tutor varón para realizar actos como contraer matrimonio, viajar, someterse a ciertas operaciones quirúrgicas, tener un empleo remunerado o matricularse en la universidad", además de tener prohibido conducir. Por otra parte, las mujeres con cónyuges extranjeros, a diferencia de sus homólogos varones, no pueden transmitir la nacionalidad a sus hijos.
REFORMAS ECONÓMICAS
En otro orden de cosas, se ha referido a la situación económica que atraviesa el país, adelantando que se introducirá el IVA "a finales de 2016 o 2017" y expresando su apoyo a la venta de acciones del gigante petrolero Aramco.
El príncipe ha defendido que la apertura de la compañía "iría en favor de los intereses del mercado saudí y de Aramco", al tiempo que ha prometido que el IVA no afectará a productos de primera necesidad, como el agua y la leche.
Bin Salman ha afirmado que los sectores sanitario y educativo serán privatizados, así como algunos sectores militares, como el de industria militar, y otras compañías estatales.
Sin embargo, ha apuntado que Arabia Saudí "está lejos" de una crisis económica, recordando que el país cuenta "con las terceras mayores reservas (petroleras) del mundo" y que los ingresos no relacionados con el petróleo aumentaron un 29 por ciento en 2015.
Por ello, ha dicho que el país sufrirá una 'revolución Thatcher', defendiendo que "cuenta con muchos activos no utilizados, así como sectores especiales que pueden crecer muy rápidamente".
Por último, Bin Salman ha destacado que el país podrá crear nuevos puestos de trabajo a través del sector privado, apuntando principalmente a las inversiones, la minería y el programa de recepción de peregrinos.