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Río 2016: Inseguridad, contaminación y bacterias

El primer problema de Río de Janeiro es la inseguridad, atracos a punta de pistola. Los regatistas españoles Fernando Echávarri y Santi López lo sufrieron en mayo: “Cinco jóvenes de 13 años los acorralaron con sus armas, en un barrio que en principio no era de los más inseguros”. Cuentan que van a tener muchas precauciones ahora cuando vuelvan porque son conscientes que puede volver a ocurrir. Anette Viborg, otra regatista, denunció en su cuanta de Facebook que hace poco vio ráfagas de ametralladoras mientras paseaba por una calle de Rio.

Hace unos días nos estremecíamos con la violación colectiva de una joven de 16 años, pero hay más hándicaps. El segundo problema es la contaminación, a Támara Echegoyen, oro olímpico, es lo que más le preocupa y se está preparando para ello.

Se previene de las aguas de la Bahía de Guanabara que es literalmente un estercolero de animales muertos, heces y basura. He aquí el tercer problema: las bacterias resistentes que provocaron una infección al regatista alemán Erik Heil.

Este es el panorama de una ciudad que hace dos años celebró el mundial de futbol. Entonces las brigadas tomaron las calles y se hicieron redadas en las favelas. En 2014 todo se solucionó a tiempo. Ahora les quedan 70 días para conseguirlo.