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Rousseff aguarda en el Palacio de Alvorada la votación en el Senado sobre el 'impeachment'

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, ha decidido esperar en el Palacio de Alvorada la decisión del Senado sobre la procedencia de celebrar un juicio político en su contra por aumentar el gasto público en plena campaña para la reelección sin la autorización del Congreso.
Rousseff ha cambiado su vuelta en bicicleta de todas las mañanas por un paseo por los jardines de la residencia presidencial, con la única compañía de sus escoltas, aunque está previsto que sus asesores más cercanos lleguen a medida que avance la jornada.
La jefa de Estado apurará al máximo su estancia en la que ha sido su casa durante los últimos cinco años. No será hasta las 22.00 (hora local) cuando se traslade al Palacio de Planalto --sede del Gobierno-- para aguardar allí junto a sus ministros el dictamen de la cámara alta.
El debate en la cámara alta ha comenzado al filo de las 9.00 (hora local) y se espera que se prolongue hasta la noche porque cada uno de los 81 senadores tendrá entre cinco y quince minutos para exponer su posición frente al 'impeachment'.
El presidente del Senado, Renan Calheiros, ha pedido "serenidad de espíritu" a los legisladores a pesar de la "inmensa responsabilidad" que tienen, ya que el sentido de su voto podría llevar a la destitución de una presidenta elegida con 54 millones de votos.
Calheiros ha instado a los senadores a dejar a un lado, al menos por unas horas, las disputas regionales y partidistas y contribuyan a celebrar un debate "sobrio" y "rápido". "Es difícil que sea una decisión indolora, pero espero que sea una decisión republicana", ha dicho.
Al menos 41 de los 81 senadores deben pronunciarse a favor del 'impeachment' para que siga adelante, en cuyo caso Rousseff será destituida automáticamente y su vicepresidente --y ahora rival político--, Michel Temer, asumirá el cargo de forma interina.
Tras una investigación de un máximo de 180 días, se celebraría un juicio político en el Senado dirigido por el presidente del Tribunal Supremo. Si dos tercios de los senadores (54), habiendo un quórum de 42, respaldan la destitución, ésta será definitiva.
Los medios de comunicación brasileños han estimado un resultado de al menos 50 votos a favor y 20 en contra del 'impeachment', lo que dejaría a Rousseff fuera del Gobierno este mismo miércoles, de ahí que Temer haya iniciado las gestiones para conformar su propio equipo.
En las últimas semanas el Palacio de Jaburu, residencia oficial del vicepresidente, ha sido escenario de incesantes reuniones que han servido para apuntalar un Gobierno que contará con una mayoría de ministros del PMDB, el partido de Temer, pero también incluirá miembros de otras formaciones, como el PSDB, hasta hace poco líder de la oposición.