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Ruldof Mayer y su afición a los best seller

Antes que licenciado en derecho, Rudolf Mayer, tuvo unos escarceos en el mundo del cine. El abogado más famoso de Austria fue también actor, camarero y cantante. Se precia de haber defendido a mafiosos. El cliente al que estos días representa, es el preso más odiado de toda Austria. Sus oficinas en el distrito 9 de la ciudad de Viena están junto a la Universidad más antigua del país. Por allí trabajó Sigmund Freud. Rudolf Mayer dice que los dos tienen algo en común. "Yo también soy terapeuta además de abogado".
En la mirada de Josef Fritzl ha visto mucho de buena persona. Le recuerda al personaje de una de sus novelas favoritas, Misery, de Stephen King. Josef Fritzl sería esa enfermera corpulenta, de carácter extraño que muele a palos al escritor Paul Sheldon para que retome la escritura.
Tras más de tres décadas de experiencia lo tiene claro. "Siempre hay una explicación para cada acto criminal". En este caso, el maltrato sufrido durante la infancia de Josef Fritzl por parte de su madre que le tildaba de "satán, inútil y criminal" y le prohibía practicar deportes y tener amigos. Esa será la columna sobre la que vertebra su defensa. Pura ciencia ficción.