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El SUP cree que ETA se acabará si los políticos no piensan en la foto final

Un policía vigila las inmediaciones de un banco del Casco Viejo de Pamplona. EFE/Archivotelecinco.es
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) esta convencido de que se puede acabar con ETA si los políticos "piensan a largo plazo y asumen que no habrá fotografía del final" de la banda y que "nadie pasará a la historia por haber negociado el final, sino que éste será progresivo, lento pero inexorable".
Esta es una de las premisas sobre la que gira la ponencia del SUP que aborda el terrorismo de ETA, que será analizada en el IX Congreso Nacional del sindicato mayoritario de la Policía, que se celebrará desde el próximo martes en Toledo y en el que será reelegido con toda probabilidad como secretario general José Manuel Sánchez Fornet.
Un Congreso al que se prevé la asistencia del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y del director de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, además de otras autoridades y representantes de sindicatos policiales y de las asociaciones de la Guardia Civil.
"ETA: terrorismo en extinción con capacidad de matar" es uno de los capítulos de la ponencia sobre seguridad ciudadana, en la que el SUP pide a los políticos que acaben con las discrepancias en relación con el terrorismo y las víctimas, y que no abran puertas a "ningún proceso de negociación ni diálogo con los asesinos".
Reclama al Gobierno que no haga un uso político de los éxitos policiales en la lucha contra ETA y que abandone "cualquier tentación o pacto político" que incluya dialogar, ni dar tratamientos diferenciados a los miembros de ETA encarcelados, porque "alarga el fin del problema, da esperanza a los asesinos y los legitima ante sus seguidores".
Pide a todos que luchen contra el terrorismo con la Justicia y la Policía, porque "otras fórmulas no han dado resultado y sólo han arrojado más muerte y destrucción", y cree que el final es posible.
Cuando eso ocurra, ETA quedará "como una organización criminal residual", que se irá reduciendo hasta desaparecer, pero para ello es necesario, según el SUP, incrementar la colaboración policial, asfixiarla políticamente, actuar contra el sindicato LAB y adquirir compromisos políticos de no cambiar paz por presos, por respeto a las víctimas.
Para una mayor coordinación, el sindicato aboga por una base de datos unificada y por crear una unidad mixta o una Fiscalía específica que aborde el terrorismo de ETA, a la que le aporten datos la Policía, la Guardia Civil y la Ertzainta, con la colaboración del CNI.
El sindicato cree que el problema terrorista subsiste hoy debido al apoyo social que encuentran sus postulados y a la "coincidencia de objetivos con los nacionalistas vascos encuadrados en el PNV y en Eusko Alkartasuna".
Los partidos nacionalistas, subraya el SUP, suman mas votos que quienes defienden la Constitución y el Estatuto; los sindicatos nacionalistas son mayoritarios respecto a los de clase, y además existe "todo un entramado social", un "largo racimo de organizaciones que trabajan como un ejército bien adiestrado en el MLNV, bajo la dirección de ETA, persiguiendo la independencia".
Las actuaciones políticas deben empezar por dejar claro que España es un "Estado-nación y que no aceptará nunca una división territorial", señala la ponencia, que reclama condecoraciones y bonificaciones para los policías destinados en el País Vasco.
Y que entre ellos reciban el máximo galardón los que hayan sufrido el terrorismo para que dejen de ser las "víctimas olvidadas", ya que ellas, según el SUP, "han hecho posible el camino hasta el final de la violencia".