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Santos defiende el plebiscito como forma de "legitimar" la paz

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha comparecido este jueves ante la Corte Constitucional para defender la fórmula del plebiscito para "legitimar" los acuerdos alcanzados con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Santos ha pedido al alto tribunal que declare exequible la Ley Estatutaria aprobada por el Congreso "por medio de la cual se regula el plebiscito para la refrendación del acuerdo final para la terminación del conflicto armado y la construcción de una paz estable y duradera".
El líder conservador ha subrayado que el Gobierno ha escogido la vía del plebiscito "teniendo en cuenta la jurisprudencia de esta misma Corte", que en ocasiones anteriores ha recomendado "elegir un mecanismo de participación democrática para transitar hacia la paz".
Además, ha insistido en que el plebiscito "es un procedimiento mucho mejor que el referéndum, absolutamente impracticable frente a un acuerdo de semejante tamaño, o que una asamblea constituyente, un escenario donde se abrirían nuevamente las negociaciones, con resultados inciertos".
Santos ha destacado que "no se trata de un plebiscito ordinario sobre una decisión del presidente" porque "la construcción de la paz trasciende las políticas de un Gobierno". "El pueblo colombiano tiene derecho a esta participación", ha sostenido.
A este respecto, ha recordado que, aunque no está obligado legalmente a someter a consulta popular los acuerdos de paz, lo va a hacer, "no solo como un acto de democracia, sino en cumplimiento de la promesa que se hizo a los colombianos".
"La refrendación es una garantía de transparencia y legitimidad política y jurídica --tanto a nivel interno como a nivel externo-- para iniciar una transición hacia a la paz", ha esgrimido. Porque, además de ratificar los acuerdos, garantiza su implementación, ha apuntado.
"Quiero entregarle la paz al pueblo para que sea el pueblo quien decida si seguimos avanzando por el camino que hemos recorrido (...) A través del plebiscito, el pueblo colombiano se constituye en dueño, protagonista y beneficiario de la paz", ha afirmado.
"BLINDAJE JURÍDICO"
Por su parte, el jefe de la delegación del Gobierno en las negociaciones de paz, Humberto de la Calle, ha explicado que el plebiscito es uno de los elementos de la arquitectura jurídica para "blindar" los acuerdos con las FARC.
De la Calle ha explicado que este escudo a los pactos de La Habana requiere "una multiforme utilería jurídica interna, que va desde la aprobación en el Congreso, hasta la revisión de esta Corte", un cúmulo de garantías" que "bastaría y sobraría".
"Pero como si algo faltara, ambas partes convinieron de utilizar un mecanismo de refrendación que, a día de hoy, ambas consideran que exige una decisión popular (...) No se trata de pedirle al cuerpo electoral que derogue o ratifique el derecho y el deber de la paz, sino de pedirle su anuencia en relación con el camino que se escoja", ha aclarado.
El ex vicepresidente ha planteado el plebiscito como "el punto de encuentro de la nación colombiana en torno a uno de sus temas cruciales". "Debe ser el ágora en la que se decida el camino a recorrer, de la divergencia a la unidad. No tenemos otro", ha afirmado.