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Túnez reconoce una amenaza terrorista "significativa" en Ben Guerdène, cerca de la frontera con Libia

El ministro del Interior de Túnez, Hedi Majdub, ha afirmado este martes que hay una amenaza terrorista "significativa" en la localidad de Ben Guerdène, situada cerca de la frontera con Libia, y sus alrededores.
La ciudad fue escenario de un asalto armado el 7 de marzo que se saldó con la muerte de 19 civiles y miembros de las fuerzas de seguridad y 36 terroristas.
El primer ministro de Túnez, Habib Essid, aseguró tras el asalto que el ataque tenía como objetivo establecer "un emirato del Estado Islámico" en la región. El grupo yihadista reclamó posteriormente la autoría de lo ocurrido.
En este sentido, el portavoz del Ministerio del Interior, Refik Chelly, ha destacado que la situación de seguridad en la ciudad es "precaria", según ha informado el portal local de noticias Tunisia Live.
"Reconocemos que muchos jóvenes tunecinos tienen lazos con el Estado Islámico en Libia. Algunos han viajado a Libia para participar en los combates allí. Otros han vuelto a Libia desde Siria para convertir Ben Guerdène en otro emirato del Estado Islámico", ha advertido.
Asimismo, ha dicho que el reclutamiento "tiene lugar en mezquitas", agregando que, pese a que el Gobierno "conoce a la mayoría, no puede arrestar a alguien simplemente por ser un salafista".
Milicianos islamistas entrenados en Libia han perpetrado varios ataques en territorio tunecino en 2015, por lo que el Gobierno ha decidido reforzar la seguridad en la zona fronteriza.
Más de 3.000 tunecinos se han sumado a la lucha del Estado Islámico en Siria y en Irak, lo que ha hecho saltar todas las alarmas en Túnez ante la posibilidad de un retorno que tendría, como paso intermedio, la caótica Libia.