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Tusk pide a Ankara más esfuerzos para reducir llegada de inmigrantes y le insta a acogerlos en masa de Grecia

Davutoglu avisa de que la crisis de refugiados no es sólo un problema de Grecia y Turquía que se pueda resolver con el cierre de fronteras
El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha reclamado más esfuerzos al primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, para reducir el número de inmigrantes irregulares que viajan a Europa y ha defendido que la forma más eficaz sería que Ankara pusiera en marcha un mecanismo "rápido y a gran escala" para retornarlos de vuelta de Grecia.
"Saludamos el aumento de esfuerzos de los guardacostas turcos, los controles policiales intensificados para combatir el tráfico humano y el endurecimiento de los requisitos de visado. También saludamos la reciente decisión de la OTAN de comenzar actividades de apoyo en el mar Egeo", ha dicho en rueda de prensa conjunta con el primer ministro turco en Ankara.
Tusk, que este viernes se reunirá con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en Estambul, dentro de la gira que ha emprendido esta semana por los países en la ruta los Balcanes, incluida Grecia este mismo jueves, ha avisado no obstante de que "los flujos de refugiados siguen siendo demasiado altos" y, por ello, "se necesita más acción" y ha defendido que "para muchos en Europa el método más prometedor parece un mecanismo rápido y a gran escala para devolver a inmigrantes irregulares que llegan a Grecia".
"Rompería de forma eficaz el modelo de negocio de los traficantes", ha argumentado, si bien ha admitido que "compete a Turquía determinar cómo lograr dicha reducción de la mejor forma".
Tusk no ha querido confirmar si la UE ha exigido a Ankara reducir por debajo de 1.000 las personas que llegan a Grecia para comenzar a acoger a algunos de los 2,7 millones de refugiados sirios que se encuentran en Turquía y ha dejado claro que "lo más importante es reducir lo más posible este flujo ilegal de inmigrantes a Europa" con "el objetivo final de la total reducción y la eliminación de este fenómeno" del tráfico ilegal. "Y esta es nuestra intención común", ha dicho.
"No quiero comentar ningún rumor. No hemos discutido este tipo de esquema. Para nosotros lo más importante es reducir lo más posible este flujo ilegal de inmigrantes a Europa. Y no hemos acordado ninguna cifra específica porque, de hecho, no va de números. Es un proceso permanente con el objetivo final de la total reducción", ha subrayado Tusk, que ha admitido que esto es algo "difícil" para ambas partes de lograr "en apenas unas semanas".
NECESITAMOS PACIENCIA
"Esto es un proceso muy exigente. Necesitamos algo de paciencia y un poco más de tiempo", ha subrayado el exprimer ministro polaco, que ha confiado en que en la cumbre del próximo lunes en Bruselas la UE y Turquía "fijen las prioridades comunes para las próximas semanas y meses".
"Europa está presionando a Turquía para que reduzca las llegadas por debajo de las mil", han explicado fuentes diplomáticas consultadas por Europa Press.
La embajadora permanente adjunta de Turquía ante la UE, Ayse Uzer, ha defendido este jueves en la Eurocámara que gracias al endurecimiento del régimen de visados para los sirios e iraquíes "el número de sirios que entra Turquía a la semana por ejemplo ha caído de 40.000 a 7.000" y "el número de iraquíes cayó de 20.000 a 10.000 a la semana".
"Gracias a nuestros esfuerzos, según datos de ACNUR, el número de llegadas a las islas griegas cayó a alrededor de 1.000 (diarias) este mes. Esto es una caída muy significativa si se compara con el número de octubre el año pasado, que era de unos 6.000", ha explicado la diplomática turca durante un seminario sobre los refugiados sirios en la Eurocámara.
"Nos gustaría que estas cifras se reduzcan de forma más drástica", ha recalcado, si bien ha dejado claro que "Turquía está haciendo todo lo que puede para hacer frente a esta crisis humanitaria y pide una mayor cooperación de sus socios europeos".
CONFLICTO SIRIO
Davutoglu ha avisado de que la crisis de refugiados no es "un problema" sólo de Turquía y Grecia que se pueda resolver "cerrando las fronteras" y ha dejado claro que la UE y Turquía deben trabajar conjuntamente, al tiempo que ha avanzado que Turquía y Grecia celebrarán una cumbre el martes 8 de marzo, un día después de la cumbre con la UE, en Esmirna.
"Y hablaremos de esto", ha explicado, tras admitir que habló este miércoles con su homólogo griego, Alexis Tsipras, quien este jueves avisó de que se necesita una mayor cooperación de Turquía para reducir los flujos. "Grecia no se quedará sola", ha remachado Tusk, que ha insistido en el compromiso de todos de volver a aplicar las normas de Schengen.
"Esto es una tragedia humanitaria y haremos juntos frente a esta tragedia", ha dicho Davutoglu, que ha dejado claro que "Turquía y la UE no son responsables de la crisis de refugiados" sino el régimen sirio y los terroristas que han "emergido" de la crisis siria y "algunos actores internacionales que les apoyan" y ha lamentado que la petición de Turquía de crear una zona segura en el norte de Siria "haya caído en oídos sordos".
"Turquía y la Unión Europea están pagando el precio", ha subrayado, dejando claro que el alto el fuego acordado en Siria deberá aplicarse "en realidad" para evitar una nueva ola de refugiados y tras denunciar las "violaciones de este alto el fuego por Rusia y el régimen sirio". Tusk ha criticado también que "algunos poderes están interesados en usar la crisis de refugiados como un arma política".
Ambos han discutido también cómo "usar" de "mejor y más eficaz" la ayuda de 3.000 millones de euros comprometida por la UE para apoyar a los refugiados sirios en Turquía a cambio de que Ankara tome pasos para frenar la llegada de refugiados a Europa, ha explicado Davutoglu, mientras que Tusk ha dejado claro que la ayuda "se basará en una evaluación de necesidades compartida".