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Tusk y Juncker advierten de la "caída de Schengen" si los gobiernos no cumplen la estrategia para frenar migración

De los 160.000 refugiados que los 28 se comprometieron a reubicar, solo 272 se han beneficiado
El presidente del Consejo europeo, el polaco Donald Tusk, y el jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, han coincidido este martes en señalar a los gobiernos europeos como responsables de cumplir en la práctica los acuerdos de los últimos meses para frenar la llegada masiva de inmigrantes, incluido el refuerzo de las fronteras exteriores; para evitar "graves consecuencias como la caída de Schengen".
"Tenemos apenas dos meses para tener la situación bajo control (...) La cumbre del mes de marzo será la última oportunidad para ver si nuestra estrategia funciona", ha declarado Tusk en un debate ante el pleno del Parlamento Europeo reunido en Estrasburgo (Francia).
El exprimer ministro polaco ha recordado que cada día llegan unas 2.000 personas a la Unión Europea, según datos de la Agencia europea de control de fronteras exteriores (Frontex); y ha aprovechado este dato para recalcar la necesidad de reforzar el control y vigilancia de las lindes exteriores de la UE.
En su opinión, si las capitales no ponen en marcha con urgencia las medidas en materia de control migratorio que los Veintiocho han acordado en los últimos meses, el bloque comunitario afrontará "graves consecuencias como la caída de Schengen".
"Claro que este tipo de alternativas a nuestra estrategia no son agradables, por ello insto a los Estados miembros a implementar nuestros acuerdos por completo", ha zanjado.
Otro ejemplo de la falta de entrega de los países de la Unión Europea esbozado tanto por Tusk como por Juncker, también presente en el debate, es el programa para reubicar en el resto de la UE a 160.000 demandantes de asilo llegados a Italia y Grecia.
SOLO 272 REUBICADOS
Según la última actualización publicada por la Comisión Europea, desde que se puso en marcha este plan, tras el verano, se han reubicado a 272 personas.
Por su parte, Juncker también ha incidido en la falta de compromiso por parte de los Gobiernos y ha pedido que "alguno" de ellos "se mire al espejo" cuando dirige críticas a Bruselas por la falta de resultados en la crisis de refugiados.
El presidente del Ejecutivo comunitario ha reiterado que presentará en los próximos meses propuestas concretas para contar con nuevas "vías legales" de inmigración y para revisar las reglas de Dublín, que establecen que las demandas de asilo deben ser tramitadas por el primer Estado miembro al que llega el inmigrantes.
El proyecto para crear un cuerpo europeo de agentes de fronteras y guardacostas sigue sobre la mesa, ha recalcado Juncker, después de que Tusk haya defendido esta idea de Bruselas y haya pedido un acuerdo a 28 a más tardar en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE del mes de junio.
CONTROLES EN LAS FRONTERAS
En un debate celebrado horas antes también en la Eurocámara, Juncker criticó que los Estados miembros estén reintroduciendo "alegremente" controles en sus fronteras interiores, y defendió el espacio sin fronteras Schengen.
"Hoy reintroducimos alegremente los controles en las fronteras, mañana nos daremos cuenta de que ello tiene un coste económico considerable y pasado nos preguntaremos para qué una moneda única si no hay libertad de movimiento", ha aseverado.
El propio Juncker cifró la semana pasada en unos 3.000 millones de euros el impacto que tendría la reintroducción generalizada de este tipo de controles en las fronteras interiores de toda la UE.
En la actualidad, siete países de los que forman Schengen mantienen algún tipo de control sistemático en los pasos de sus fronteras interiores: Austria, Alemania, Suecia, Francia, Malta, Dinamarca y Noruega, según fuentes comunitarias.