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Los líderes de la UE y Japón esperan sellar tratado de libre comercio este jueves en vísperas del G20

Los presidentes del Consejo Europeo, Donald Tusk y de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, esperan sellar con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, un acuerdo político sobre el tratado de libre comercio tras cuatro años de negociaciones en su cumbre en Bruselas este jueves, con el objetivo de lanzar un mensaje contra el proteccionismo y a favor de libre comercio cuestionado al otro lado del Atlántico por la nueva Administración estadounidense de Donald Trump, en vísperas de la cumbre del G20 en Hamburgo.
"Hemos alcanzado un acuerdo político a nivel ministerial sobre un acuerdo comercial entre la UE y Japón. Recomendamos ahora a los líderes que confirmen esto en la cumbre", ha anunciado la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, a través de su perfil de Twitter tras resolver "algunas diferencias pendientes" sobre el acuerdo en una reunión este miércoles con el ministro de Exteriores japonés, Fumio Kishida.
Si los líderes de la UE y Japón dan luz verde al acuerdo político del Acuerdo de Partenariado Económico, como se conoce el acuerdo de libre comercio, se espera que ambas partes concluyan las negociaciones del texto "en los próximos meses" dado que todavía habrá que elaborar un texto jurídico del acuerdo y cerrar algunas cuestiones pendientes todavía. El propio Abe ha confiado en poder sellar el acuerdo final antes de final de año.
El gran escollo por cerrar es el mecanismo para resolver dispuestas entre inversores y estados, donde ambas mantienen divergencias, ha explicado una fuente de alto nivel europea.
La UE insiste en la creación de un tribunal para dirimir disputas entre inversores y Estados, algo que rechaza Japón, que apuesta por el sistema de arbitraje privado, que la parte europea ya no acepta en sus nuevos acuerdos comerciales.
Una fuente de alto nivel europea ha rechazado "especular" qué pasaría con el acuerdo si finalmente ambas partes lo logran resolver este punto. La Comisión Europea sólo avanzará una vez que concluyan el texto jurídico final si el acuerdo será un acuerdo de competencia exclusiva o mixta, algo que requeriría la ratificación de todos los Estados miembro, algo que generaría un nuevo periodo de incertidumbre.
El acuerdo, que cubre tanto productos como servicios, incluidos los financieros, eliminará de manera progresiva los aranceles en el 99 por ciento de los productos comerciados una vez concluyan los periodos de transición negociados, algo más largos en el caso de los productos más sensibles como automóvil y productos agroalimentarios y en el caso del 1% restante, mejora de forma "muy sustancial" el acceso al mercado de la otra parte. Las empresas europeas pagan un billón de euros al año en aranceles por exportar a Japón.
Uno de los últimos puntos en cerrar ha sido el sector lácteo, muy sensible para Japón, que rechazó la "plena" liberalización. La parte europea ha logrado no obstante su principal reclamación para que Japón acepte eliminar los aranceles para el queso duro de manera progresiva en 15 años y una cuota libre de aranceles para el queso duro, que cubre plenamente las exportaciones actuales.
También eliminará los aranceles para el vacuno en 15 años y para el porcino en 10 años, igual que en el caso de los alimentos procesados como la pasta o el chocolate.
Japón ha aceptado además proteger 205 indicaciones geográficas europeas, bastantes de ellas españolas, entre ellas el Azafrán de La Mancha, el Queso Manchego o el Turrón de Alicante, así como diversos vinos, uno de los sectores más beneficiados por el acuerdo.
La UE espera que las exportaciones europeas de productos procesados como los productos lácteos o la carne aumenten entre un 170% y 180%, entre un 4 y un 22% los químicos y entre el 1 y el 16% la maquinaria eléctrica. Las exportaciones europeas de bienes a Japón se elevan a 58.000 millones de euros y a 28.000 millones en el caso de los servicios.
CONTRATACIÓN PÚBLICA Y AUTOMÓVIL.
La parte europea ha logrado además "un buen resultado" en materia de contratación pública, incluido en el sector ferroviario, uno de los puntos difíciles de la negociación.
Japón ha aceptado crear una ventanilla única para anunciar las licitaciones a semejanza de la base de datos de la UE y ambas bases estarán interconectadas, lo que facilitará a las empresas europeas poder participar y ha aceptado dar garantías "adicionales" para garantizar que la contratación a nivel local se da en base a los principios de "no discriminación e igualdad de trato", ha explicado una fuente de alto nivel europea.
Respecto al sector del automóvil, otro de los sectores sensibles, la UE ha negociado un periodo de transición para eliminar los aranceles que "no defraudará" a la industria, que había reclamado siete años para liberalizar el sector, mientras que en el sector de los componentes y partes del automóvil el proceso de liberalización será "mucho más rápido" dado que el comercio bilateral es "más equilibrado" en ambas direcciones.
La UE ha negociado en paralelo con Japón un acuerdo de asociación estratégica que cubre el diálogo político y la cooperación en más de 30 sectores, incluidos sectores tradicionales como el cambio climático y la energía donde se reforzará la cooperación pero también nuevas áreas como el cibercrimen o la gestión de desastres y también permitirá avanzar en la cooperación en seguridad.
Ambas partes aprovecharán la cumbre para "coordinar" sus posiciones de cara a la cumbre del G-20 en Hamburgo del viernes y sábado, donde se espera que dominen los asuntos comerciales, donde ambas partes apuesta por "el comercio justo y libre" e insisten en la necesidad de evitar medidas proteccionistas y en materia de cambio climático, donde ambos esperan reafirmar su determinación de aplicar el Acuerdo de París.
La UE y Japón también aspiran a intensificar su cooperación en la lucha antiterrorista, especialmente para ayudar a consolidar las capacidades de actores locales y se espera que ambas partes condenen la nueva prueba balística perpetrada por el régimen norcoreano, que constituye una "flagrante violación" de las resoluciones de la ONU. También abordarán la situación en el mar del Sur de China y las crisis en Siria y Ucrania.