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UNRWA condena la demolición de casas de beduinos palestinos en Cisjordania

El director de Operaciones de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) en Cisjordania, Felipe Sánchez, ha condenado la demolición de viviendas de beduinos palestinos en la zona de Abu Nwar, cerca de Jerusalén Este, por parte de las autoridades israelíes.
"Las consecuencias humanitarias de esta destrucción de la propiedad son graves y esto nos preocupa mucho, sobre todo por los niños que ahora se quedan sin hogar", ha asegurado.
En un comunicado, UNRWA ha explicado que las demoliciones las realizó 6 de enero la Administración Civil de Israel (ICA), en la comunidad de Abu Nwar, en la zona C, cerca de Jerusalén Este. Allí fueron demolidas cinco viviendas "dejando a 26 personas en situación de refugiados, entre ellos 17 niños, ahora desplazados y sin hogar", según la agencia de Naciones Unidas.
UNRWA ha explicado que Abu Nwar es una de las 50 comunidades de beduinos palestinos para las que las autoridades israelíes han programado una "reubicación" a tres zonas en Al Jabal, al oeste.
Sánchez ha hecho hincapié en que las consecuencias humanitarias de esta destrucción de la propiedad "son graves y esto nos genera mucha preocupación, sobre todo por los niños que ahora están sin hogar". UNRWA ha explicado que las comunidades se han negado a ser reubicadas y se enfrentan a la amenaza diaria de la demolición de sus hogares.
En mayo de 2015, Naciones Unidas advirtió de los rápidos avances de los planes de Israel para transferir a los beduinos palestinos y el riesgo de demoliciones después de que los residentes de Abu Nwar fueran informados por las autoridades israelíes de que van a tener que trasladarse a la zona de Al Jabal, fuera de Jerusalén Este, donde se preparó el terreno hace varios meses.
UNRWA ha recordado que Israel, como "potencia ocupante", tiene "estrictas obligaciones en virtud del derecho internacional con respecto a la prohibición de la destrucción de la propiedad privada y el traslado forzoso, incluyendo las políticas de coacción". "El traslado forzoso es una infracción grave según la Cuarta Convención de Ginebra", ha dicho.
"El malestar en la comunidad es desgarrador", ha señalado Sánchez, "cuando los niños deberían estar disfrutando de sus vacaciones de la escuela, en su lugar, están recogiendo pedazos rotos de sus hogares destruidos".
"¿Cómo puede un niño crecer en un entorno así? Condeno estas demoliciones y reitero mi llamamiento a respetar la decisión de los beduinos de permanecer donde están e insto a las autoridades israelíes a poner fin a todos sus planes y prácticas que conducen directa o indirectamente al traslado forzoso de los beduinos", ha concluido.