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Ucrania celebra el día de su independencia en medio de una crisis histórica

Ucrania celebra hoy el día de su independencia en medio de una crisis históricaREUTERS

Ucrania ha iniciado este domingo las celebraciones de 23 años de independencia con un desfile militar en medio de la mayor crisis armada de su historia, enfrentada a separatistas prorrusos en el este del país y a Rusia tras la anexión de la península de Crimea por las autoridades de Moscú.

El presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, se encuentra ya al frente de las celebraciones mientras los rebeldes prorrusos han condenado el evento, donde según los separatistas "los asistentes van a ser tratados como rehenes y los vehículos que exhiban estarán dañados por los combates", según mensajes en las redes sociales recogidos por la CNN.
Pero según las encuestas, el desfile, que transcurrirá por el distrito de Khreshchatyk, en el centro de la capital y por la plaza de Maidan, escenario de las protestas que comenzaron en noviembre del año pasado y desembocaron en la huida del país del entonces presidente Viktor Yanukovich, coincide con un momento álgido del apoyo popular a la soberanía de Ucrania: un 90 por ciento de respaldo, según datos del centro de estudio KIIS, similar a los resultados del referéndum de independencia de 1991.
"Yo he crecido en una Ucrania independiente y desconozco cómo era la vida en la Unión Soviética", declaró al SETimes Yuriy Melnyk, de 23 años, "pero creo que los valores más importantes que hay que defender son la paz, el orden y la ley, y por eso necesitamos a Europa".
No obstante, el evento no ha quedado exento de críticas entre la población ucraniana, que consideran el desfile como una innecesaria exhibición de fuerza en medio de la llamada por el Gobierno como "operación antiterrorista" contra los rebeldes prorrusos, que para muchos ciudadanos, se trata de una verdadera guerra, y agrietar aún más la tensión con Rusia.
Sin ir más lejos, el conflicto ha adquirido una nueva dimensión esta semana, con la entrada en Ucrania del convoy humanitario enviado por Rusia el pasado 12 de agosto un convoy de 270 camiones con unas 2.000 toneladas de ayuda humanitaria, sobre todo alimentos, para la población del este de Ucrania.
Las autoridades rusas y ucranianas intentaron negociar una fórmula para permitir que la ayuda humanitaria llegue a los civiles, sin que para ello sea necesario que personal ruso entre en territorio ucraniano. Las conversaciones no tuvieron éxito y Moscú decidió unilateralmente que el convoy atravesara ayer la frontera hasta Lugansk, una de las zonas más afectadas por los combates.
El Gobierno ucraniano, aun sin dar permiso a la entrada de los camiones, decidió no tomar ninguna medida de represalia para no agravar aún más la situación.