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Uganda expresa sus dudas sobre la sinceridad de Kony respecto a un posible diálogo de paz

El Gobierno de Uganda ha expresado este lunes sus dudas en torno a la posibilidad de que Joseph Kony sea serio respecto a una posible paz, apenas día después de que el señor de la guerra enviara una carta a las autoridades abogando por el perdón y la apertura de conversaciones.
En dicha misiva, publicada por el diario ugandés 'Daily Monitor', Kony afirma que su grupo, el Ejército de Resistencia del Señor (LRA), está comprometido con "el fin de la guerra".
"Quiero asegurar al pueblo de Uganda que estamos comprometidos con un acuerdo político pacífico y sostenible para poner fin a nuestra larga guerra contra el Gobierno de (el presidente, Yoweri) Museveni", indica.
"Deseamos y estamos preparados para perdonar y buscar el perdón, y continuar buscando medios pacíficos para acabar con esta guerra que ha afectado a gran parte de la población de los Grandes Lagos", agrega.
En respuesta, el ministro de Estado para Asuntos Exteriores de Uganda, Henry Okello-Oryem, ha dicho que detrás de la iniciativa está un hombre que se identificó como Mission Okello y que pactó una fecha para una conversación telefónica con Kony que nunca tuvo lugar.
En este sentido, ha sostenido que existen dudas sobre si Okello es realmente un representante de Kony y sobre si el líder del LRA es serio en su compromiso con la paz, según ha informado la cadena de televisión británica BBC.
Kony, quien está reclamado por el Tribunal Penal Internacional (TPI) por crímenes de guerra, ha encabezado durante casi dos décadas una brutal lucha contra el Gobierno ugandés en la parte norte del país, antes de huir junto a sus milicianos a las selvas de la parte central de África en 2005.
El LRA tiene un largo historial de ataques con extrema violencia, incluida la amputación de extremidades como castigo, violaciones a niñas y secuestros de menores para su utilización como esclavas sexuales.
En noviembre se desveló que las autoridades de República Centroafricana estaban "en contacto" con el señor de la guerra ugandés con vistas a un posible permiso para "instalarse" en el país.