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Uribe insiste en su acusación pero dice que se retractará si el Gobierno desmiente el diálogo con las FARC

El ex presidente colombiano Álvaro Uribe (2002-2010) ha insistido este lunes en que el Gobierno de Juan Manuel Santos está negociando con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Cuba, pero se ha comprometido a retractarse si el Ejecutivo lo desmiente.
En una entrevista concedida a Caracol Radio, Uribe ha ratificado las declaraciones que hizo el pasado domingo en un diario estadounidense y ha aseverado que el Gobierno está negociando con las FARC en Cuba a través de ex generales.
Uribe ha criticado este supuesto acercamiento, considerando que "es incompatible" mientras la Fuerza Pública --militares y policías-- siga llevando a cabo operativos de seguridad contra la guerrilla, ya que "desmotiva" a los uniformados, y que "involucrar a ex generales en las conversaciones con las FARC es equipararlos con terroristas".
Además, ha subrayado que "confunde a la opinión pública", ya que Santos ha explicado en numerosas ocasiones que el Gobierno no iniciará un diálogo de paz con las FARC hasta que la guerrilla demuestre su "buena voluntad", algo que, según ha apuntado, todavía no ha hecho.
A pesar de ello, el ex presidente ha señalado que "si el Gobierno dice que no es así, sería el primero en rectificar". Sin embargo, ha realizado estas declaraciones horas después de que la ministra de Exteriores, María Ángela Holguín, desmintiera los supuestos contactos con las FARC en Cuba.
En un paso más, Uribe ha apuntado que el presidente venezolano, Hugo Chávez, también participa en las conversaciones con la guerrilla. "Parecer ser que en el Gobierno hay cierta permisividad con los horrores de la dictadura venezolana con la expectativa de que Chávez haga la paz, pero uno no puede empeñarse en que Chávez va a conseguir la paz", ha dicho.
La semana pasada, el ex mandatario ya denunció que Chávez permite la presencia de las guerrillas colombianas en territorio venezolano, revelando que por dicha causa su Gobierno planeó intervenir militarmente en el país vecino.
La relación entre Uribe y Chávez siempre ha sido tensa. Desde 2005, Colombia y Venezuela han roto los vínculos bilaterales en tres ocasiones, la última en 2010, después de que Bogotá denunciara ante la Organización de Estados Americanos (OEA) que Caracas apoyaba la instalación de campamentos guerrilleros en su territorio.
Las relaciones colombo-venezolanas se restauraron con la llegada de Santos a la Presidencia, en agosto de 2010. Desde entonces, ambos países han estrechado sus lazos y han abordado los problemas fronterizos, creando cinco comisiones binacionales para buscar soluciones.
Ello se ha producido de forma paralela a la creciente enemistad entre Uribe y Santos, a pesar de que fue el ex presidente quien, después de que la Corte Constitucional le prohibiera aspirar a un tercer mandato consecutivo, señaló a su ministro de Defensa como candidato presidencial del Partido de la 'U', al que ambos pertenecen.
CONFLICTO EN CAUCA
Por otro lado, el ex presidente ha acusado a Santos de "incendiar" el conflicto con los indígenas del departamento de Cauca, ubicado en el suroeste de Colombia, con la intención de aparentar que es un líder izquierdista.
"Cauca no estaba en un paraíso, pero habíamos avanzado sustancialmente y lo primero que hizo este Gobierno fue olvidarse de los indígenas e incendiarlo nuevamente, para mostrar una apariencia izquierdista", ha sostenido Uribe.
El pasado mes de julio, las FARC lanzaron una de las mayores ofensivas sobre Cauca, dando lugar a un duro enfrentamiento con la Fuerza Pública. Los indígenas intervinieron para pedir a ambos que cesaran los combates y abandonaran el departamento.
Hace unas semanas, el Gobierno y las comunidad nativas acordaron establecer una mesa de diálogo para pacificar Cauca y solucionar los problemas pendientes, como la autonomía regional. De momento, no se ha alcanzado ningún acuerdo.