Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Yomaa habría confesado que los extremistas pretendían crear un emirato que abarcara parte de Líbano

Imad Yomaa, cuyo arresto a principios de agosto derivó en enfrentamientos entre el Ejército y milicianos yihadistas en la localidad libanesa de Arsal, ha asegurado que dichos grupos extremistas querían establecer un emirato en parte del país, según ha informado la cadena de televisión LBCI.
"Imad Yomaa, cuyo arresto desató los enfrentamientos (en Arsal), ha confesado durante las investigaciones preliminares que Abu Malek al Suri, emir del Frente al Nusra en (la región siria de) Qalamun, y los 29 grupos armados bajo su mando habían acordado lanzar un ataque en Arsal antes de su captura", ha informado la citada cadena.
Los enfrentamientos en Arsal, que se iniciaron el 2 de agosto, finalizaron cinco días después con la muerte de 60 milicianos, 19 soldados y 15 civiles. Los combates llegaron a su fin tras una tregua negociada por clérigos suníes libaneses, pero los yihadistas se retiraron de la zona tras capturar a 34 miembros de las fuerzas de seguridad.
En base a las informaciones de LBCI, Yomaa habría confesado que el asalto en Arsal tenía como objetivo "convertir la ciudad en una lanzadera para otros ataques en el país para crear una zona de conflicto entre Qalamun y el valle de la Bekaa hasta el norte del país".
Tras ello, se proclamaría un emirato con el portavoz de las Brigadas Abdulá Azzam, Sirjaeddine Zureiqat, como su "emir". Las Brigadas fueron fundadas en 2009 y se cree que tienen combatientes tanto en Líbano como en la península Arábiga.
Su nombre recuerda a un colaborador palestino del exlíder de la organización terrorista Al Qaeda Usama bin Laden muerto por la explosión de una bomba en 1989. La unidad libanesa lleva como nombre Ziad al Jarrah, un libanés que participó en los atentados del 11-S en Estados Unidos.
Por otra parte, Yomaa habría relataado que él mismo estaba "coordinando la operación" y que existen "células durmientes en varias regiones del país que se encargarían de crear inestabilidad", tal y como ha recogido el diario libanés 'An Nahar'.
PACTO ENTRE LOS YIHADISTAS
Asimismo, Yomaa habría indicado que su arresto provocó que el asalto, previsto para el 5 de agosto, se adelantara, al tiempo que ha subrayado que los grupos extremistas habían alcanzado un pacto sobre cómo manejar las ciudades de mayoría chií y cristiana, si bien ha reconocido que los chiíes "serían el principal objetivo".
En base a dicho pacto, "el mayor número de hombres y mujeres de (el partido-milicia chií) Hezbolá --en referencia a la comunidad chií-- deberán ser hechos cautivos, y cualquiera que tenga más de 15 años debe ser ejecutado en caso de que oponga resistencia".
Yomaa era un conocido miembro del Frente al Nusra, la rama de la organización terrorista Al Qaeda en Siria, si bien juró fidelidad en un vídeo recientemente publicado al Estado Islámico --anteriormente conocido como Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS)--, quien le nombró líder de la Brigada Fajr al Islam (Amanecer del Islam).
El Estado Islámico es una organización yihadista nacida en Irak y relacionada --aunque no vinculada-- con la red terrorista Al Qaeda. Con la sublevación en 2011 contra el régimen del presidente sirio, Bashar al Assad, el grupo penetró en Siria y desde allí ha lanzado en las últimas semanas una ofensiva que le ha permitido hacerse con el control del norte y el oeste de Irak.
El ISIS proclamó a finales de junio el Califato Islámico y nombró califa a su líder, Abú Bakr al Baghdadi. La nueva organización se declara Estado independiente y reclama que todos los musulmanes del mundo le juren fidelidad.
Desde entonces, ha lanzado numerosas campañas de venganza contra la comunidad chií y otras comunidades minoritarias de las zonas que controla, como la cristiana y la yazidí, ejecutando a miles de personas y destruyendo numerosos lugares de culto.