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Un niño de cinco años muere por el disparo de un rifle aire comprimido

Juguete mortal. Un niño británico de cinco años ha muerto tras recibir el disparo de un rifle de aire comprimido. El pequeño Jonathan Cooke jugaba en el jardín de su casa con otros amigos cuando recibió accidentalmente el impacto en la cabeza, según publican este miércoles los periódicos británicos.

Cooke llegó con vida a un hospital de Bristol, pero unas horas después falleció sin que los neurocirujanos pudieran hacer algo.
La dinámica del accidente no ha sido aclarada por la Policía de Wiltshire, localidad al este de Londres, que continúa investigando lo sucedido.
Se ignora si el niño por error se metió en la línea de fuego de los otros chicos que jugaban con las armas de aire comprimido.
La Policía, confirmó haber recibido una alerta de urgencia de a las 12:15 del lunes que avisaba de lo ocurrido. "Estamos investigando lo sucedido, pero hasta el momento no hay ningún sospechoso".
Los propietarios de las carabinas de aire han asegurado conocer la potencia real de estas armas que en Reino Unido pueden usar los mayores de 18 años.
Sin embargo, cada año mueren menores tras recibir impactos disparados con este tipo de armas. En 2007 murió un adolescente que jugaban con otros amigos, el año anterior falleció otro de 12 años al dispararse en un ojo.
Un responsable del Consejo local religioso ha asegurado que lo que "le ha ocurrido a esta familia es interés de todos (...) y tiene que servir de lección a los niños que pretenden jugar con armas".