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Las autoridades ejecutan por inyección letal a Herbert Smulls, condenado por un asesinato en un robo en 1991

Las autoridades penitenciarias de Missouri han ejecutado por inyección letal en la cárcel estatal de Bonne Terre a Herbert Smulls, un hombre que fue condenado a la pena capital por perpetrar un asesinato durante un robo en 1991, ha informado la cadena de televisión Fox en su página web.
El hombre, de 56 años de edad, fue condenado por matar a Stephen Honickman y por herir gravemente a su mujer, Florence, durante un robo en su joyería de Saint Louis el 27 de julio de 1991. Las autoridades del centro penitenciario le han puesto una inyección de pentobarbital y ha sido declarado muerto a las 22.20 horas (5.20 hora peninsular española).
El Tribunal Supremo concedió el miércoles un aplazamiento de la ejecución por un recurso de los abogados de Smulls, que habían solicitado que se paralizara la aplicación de la pena capital hasta que se revelara el contenido de la inyección letal. La ejecución, prevista para las 12.01 del miércoles se paralizó pero horas después el Alto Tribunal decidió retirar la moratoria. Los letrados presentaron un nuevo recurso 30 minutos antes de que Smulls fuera declarado muerto pero no fue atendido.
Los abogados defensores han argumentado que la negativa del Estado a revelar el contenido farmacológico de la inyección legal hace imposible determinar si su cliente ha sufrido dolor o no durante la ejecución. El Estado, por su parte, sostiene que la compañía fabricante forma parte del equipo de ejecución y que su nombre está protegido por cláusulas de confidencialidad, por lo que no se puede revelar la composición de la inyección.
El fiscal general del estado, Chris Koster, ha manifestado en un comunicado su respaldo a la viuda del asesinado por Smulls y a sus familiares y amigos. "Mis pensamientos y oraciones están con Florence Honickman y la familia y amigos de Stephen Honickman", ha dicho.
Smulls ya había estado en prisión antes del robo en la joyería F&M Crown de Chesterfield, a la que accedió diciéndoles al matrimonio Honickman que quería comprar un diamante para su prometida. Sin embargo, cuando estaba dentro del establecimiento, intentó robarles. Su hijo Norman Brown, de quince años, le acompañó en el asalto.
En el interior de la joyería, Smulls realizó varios disparos y se llevó anillos y relojes, incluidos los que llevaba el matrimonio. La mujer recibió un disparo en un brazo y en el costado y fingió que había muerto, lo que le salvó la vida y le permitió identificar a Smulls como el autor del crimen. Brown fue condenado a cadena perpetua y Smulls a pena de muerto.
La ejecución de Smulls es la tercera que llevan a cabo las autoridades penitenciarias de Missouri con una inyección letal de pentobarbital. Missouri y otros estados han empleado tres inyecciones letales diferentes durante décadas pero las empresas farmacéuticas han dejado de vender esas drogas en los últimos años. Missouri empezó a emplear el pentobarbital en noviembre de 2013, con la ejecución Joseph Paul Franklin, y en diciembre la aplicó a Allen Nicklasson.