Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las autoridades prohibirán el uso de teléfonos móviles en el interior del Ministerio de Exteriores

Las autoridades turcas han anunciado este jueves que el uso de teléfonos móviles en el interior del edificio del Ministerio de Exteriores estará prohibido para evitar nuevos casos de espionaje, tras ka filtración de una conversación entre autoridades de seguridad en la que se aludía a una hipotética operación militar en Siria.
En base a las informaciones publicadas por el diario turco 'Hurriyet', los diplomáticos y el resto del personal del ministerio no estarán autorizados a introducir sus teléfonos móviles en el edificio, y las reuniones se celebrarán sin que haya ninguno de estos aparatos en la sala.
Un fiscal de Ankara abrió la semana pasada una investigación en torno a la filtración, mientras que la Organización de Inteligencia Nacional (MIT) ha iniciado igualmente un proceso de investigaciones. Las primeras pruebas apuntan a que fue un caso de espionaje interno.
La conversación filtrada, en la que participan el jefe de los servicios de Inteligencia, Hakan Fidan, el ministro de Exteriores, Ahmet Davutoglu, y el 'número dos' de las Fuerzas Armadas, Yasar Guler, recoge una discusión sobre potenciales operaciones militares en Siria.
En dicha reunión, en la que también participaron otros altos cargos, se discutía de una posible operación para garantizar la seguridad de la tumba de Suleimán Shah, abuelo del fundador del Imperio Otomano, en una zona del norte de Siria controlada en buena parte por milicianos islamistas.
Ankara considera la tumba como un territorio soberano turco en virtud de un acuerdo firmado con Francia en 1921, cuando Siria estaba bajo mandato francés. Unas dos decenas de soldados de las fuerzas especiales turcas están custodiándola de forma permanente.
Turquía amenazó hace varias semanas con responder ante cualquier ataque contra la tumba, después de que se produjeran enfrentamientos entre milicianos del Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) y grupos rebeldes rivales en la zona, al este de Alepo y cerca de la frontera turca.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, lamentó que la campaña contra el Gobierno haya llegado "incluso a la filtración de una reunión de seguridad nacional". "Es malvado, es deshonesto", criticó.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores indicó en un comunicado que la grabación filtrada supone un "mezquino ataque" contra la seguridad nacional y los que están detrás recibirán el castigo más severo. En su comunicado, afirmó que algunas partes de la grabación han sido manipuladas.
En declaraciones a la prensa en la provincia de Konya, Davutoglu fue más allá y calificó la filtración como "una clara declaración de guerra contra el Estado turco". En este sentido, denunció el "ciberataque" perpetrado "contra la República de Turquía".